1. Cornudo él y cornuda ella


    Fecha: 14/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... coño?
    
    -No voy a hablar de esas cosas contigo. Pensar en la lengua de mi hijo en mi coño subiendo y bajando me da repelús.
    
    -Entonces es que se pasa. ¿Se pasa también por el culo?
    
    -Sí, se pasa, pero hay que saber hacerlo, hijo, y yo no te voy a enseñar.
    
    -Pues yo puedo imaginar mi lengua en tu culo haciendo lo que me mandases hacer.
    
    Carmen hacía cinco años que no tenía una polla entre sus piernas y su coño se empezaba a mojar. Viendo que se podía perder, le dijo:
    
    -Me voy que tengo hora en la peluquería.
    
    Aníbal era cómo un martillo pilón.
    
    -¿Volverás y me aprenderás cosas guarras?
    
    -¡Qué pesado! Ya te dije que no, una madre no le enseña a hacer esas cosas a su hijo.
    
    Aníbal se iba a jugar el todo por el todo y que pasase lo que tuviese que pasar. Se levantó de la cama, agarró a su madre por la cintura, le apretó la polla empalmada contra el culo y le besó el cuello. Carmen le dijo:
    
    -Déjame, Aníbal, déjame.
    
    Aníbal le cogió por los pelos, tiró hacia atrás y le comió la boca mientras su polla chocaba una y otra vez con el culo de su madre. Luego la mano que tiraba de su cabello dejó de tirar y le magreó las tetas. Carmen siguió con la cabeza echada hacia atrás para que su hijo le siguiese comiendo la boca.
    
    -Enséñame, mamá.
    
    -No estaría bien.
    
    Aníbal le hizo el macho.
    
    -Me vas a enseñar por las buenas o por las malas.
    
    Carmen no conocía a su hijo.
    
    -Tú no eres así, déjame.
    
    Le levantó el vestido, le bajó las bragas, volvió a subirle ...
    ... el vestido y metió la polla entre sus piernas. Su polla se mojó al rozar los labios vaginales.
    
    -Estás muy mojada, mamá.
    
    Carmen hizo cómo si no lo oyera:
    
    -Déjame ir, Aníbal, déjame ir.
    
    Aníbal hizo que su madre se inclinase y le clavó la polla en el coño.
    
    -Estás violando a tu madre, hijo, la estás violando.
    
    Aníbal le dio leña de roble, leña de la buena y Carmen, en nada, se corrió en silencio. Aníbal ni se enteró de que su madre se había corrido y eso que le baño la polla bien bañada y el coño le apretó la polla varias veces.
    
    Después de correrse, sintiendo la polla de su hijo latir dentro del coño, le dijo:
    
    -No te corras dentro que puedo quedar preñada.
    
    Aníbal sacó la polla. Carmen se incorporó y Aníbal se corrió entre sus labios vaginales, Carmen casi se vuelve a correr sintiendo la leche calentita en su coño y sintiendo después cómo le bajaba por las piernas.
    
    Aníbal al acabar de correrse volvió a la cama y se tapó con la sábana.
    
    Carmen, que era una mujer alta, de cabello negro y corto, morena, ni gorda ni flaca, con buenas tetas y buen culo, yéndose de la habitación, le dijo:
    
    -Nunca pensé que abusarías de mí, hijo.
    
    -Perdona, mamá, pero estás tan buena...
    
    Un par de minutos más tarde volvió Carmen a la habitación. Sin decir una palabra se desnudó delante de su hijo... Aníbal vio sus grandes y decaídas tetas moverse hacia arriba y hacia abajo al caminar hacia la cama. No se fijó en su pequeña barriga ni en sus michelines, se fijó en la ...
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