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Cornudo él y cornuda ella
Fecha: 14/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... tremenda mata de pelo negro que rodeaba su coño. Carmen se metió en cama, se abrió de piernas, y le dijo: -Te voy a enseñar a hacer gozar a una mujer, pero que conste que solamente lo hago para salvar tu matrimonio. Mentía con descaro, pero Aníbal la creyó. -Gracias, madre. Carmen fue al tema. -Mete la cabeza entre mis piernas y besa, lame y chupa donde y cómo yo te diga. Aníbal fue y lamió su coño cómo le dijo, de abajo a arriba con la punta de la lengua, de abajo a arriba apretando su lengua contra el coño... Besó, chupó y lamió su clítoris, folló su coño con la lengua, y cuando su madre levantaba el culo lamía y follaba su ojete y su periné... Hizo todo cómo su madre le ordenó. Cuando Carmen ya no pudo más, le preguntó: -¿Quieres ver cómo se corre mamá, hijo? -Sí. -Aprieta tu lengua contra mi coño. Aníbal apretó la lengua en su coño. Carmen moviendo el culo de abajo a arriba, de arriba a abajo, hacia los lados y alrededor busco el orgasmo y lo encontró. Corriéndose en la lengua de su hijo, le dijo: -¡¡Así se corre una mujer!! Aníbal sintió cómo el culo de su madre temblaba entre sus manos, sintió sus gemidos de placer y sintió cómo su boca se iba llenando de jugos espesos y calentitos. Carmen al acabar de correrse se sentó sobre la cama y le dijo: -Échate boca arriba sobre mis rodillas que quiero ver si te gusta lo mismo que le gustaba a tu padre. Aníbal hizo lo que le dijo. Carmen mojó el dedo medio de la mano derecha con ...
... saliva, se lo metió dentro del culo y se lo folló. Con la otra mano lo masturbó a la misma velocidad que entraba y salía el dedo del culo. A Aníbal le gustó una barbaridad, tanto le gustó que al ratito de su polla comenzó a salir leche, leche que pringó la mano de su madre. Al acabar de correrse y quitarse su hijo de encima lamió la leche de su mano. A cada lamida besaba a Aníbal con lengua. Su idea era convertirlo en un cerdo y lo estaba consiguiendo. Carmen ya se entregó a la causa. -¿Qué quieres que te enseñe ahora, hijo? -A comer unas tetas. En la otra casa Tobías, que era un cincuentón, moreno y de estatura medianas estaba en pelotas en la cama de su hija. Arrodillado detrás de ella le lamía el coño y el culo, Isabel le dijo: -Tú sí que sabes, papá. Tobías dejó de comerle el coño y el culo, se puso boca arriba, y le dijo: -¿Quieres correrte en mi boca? Isabel no le contestó, se abrió de piernas encima de él y le puso el coño en la boca. Tobías sabía cómo le gustaba a su hija, sacó la lengua, le echó las manos a la cintura y dejo que ella se moviera a su aire. Al principio aplastaba la lengua con el coño y movía la pelvis despacito de atrás hacia delante y de delante hacia atrás, tiempo después levantó el culo y metió y sacó la lengua de su coño cómo si estuviera metiendo y sacado una polla, luego volvió a aplastar la lengua con el coño y movió la pelvis de delante hacia atrás y de atrás hacia delante cada vez más aprisa hasta que dijo: -¡Me corro, ...