1. Hermanita eres mi sexto coñito, otra putita a la que follo


    Fecha: 18/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    Aquella tarde de domingo las voces unas más altas que otras resonaban en mi casa entre mi madre y yo cuando empezamos a discutir una vez más por mi novio y eso que me acababa de dejar.
    
    -Tú también mamá, tú también piensa que soy una puta, que pasa que si yo me acuesto con cinco chicos soy una puta y si mi hermano se acuesta con cinco chicas un machote.
    
    -De verdad quieres decir eso... en serio.
    
    -Pues sabes... prefiero ser puta que una reprimida, soy mujer y me gustan los hombres, me gusta el sexo y disfrutar como hacen ellos sin que se les cuestione, si quiero follarme a un chico lo hago o dejo que este me folle, soy mujer, orgullosa de ser lo que soy y no una reprimida como tú.
    
    Aquella discusión bastante acalorada entre mi madre y yo atrajo al resto de la familia, estábamos en mi cuarto cuando yo le confesaba a mi madre que mi novio me había dejado después de que nos hubiéramos acostado, pensaba que ella comprendería más que nadie por lo que estaba pasando y más cuando sabía lo mucho que yo le quería, pero me sorprendió con aquellas insinuaciones tan machistas que no pude más que echarme a llorar y gritar.
    
    -Y tú nano, fuera de aquí. –Le gritaba a mi hermano pequeño que nos miraba desde el pasillo.
    
    -Déjala hijo, está loca y tiene la regla.
    
    -Perdón… pues si mama estoy con la regla y me duele tanto como lo que tú acabas de decir, que crees que por estar mala estoy como estoy, eso me lo esperaría de papá pero de ti.
    
    Era cierto que estaba empezando a estar ...
    ... mala y estaba muy molesta, me dolían los riñones y ni las pastillas que me había tomado me calmaban aunque fuera un poquito, pero desde luego su comentario fue el que más me dolió.
    
    Había pasado más de una semana y seguía molesta, el único que me hacía sonreír era mi hermano Luis, el pequeño de todos, bueno no tan pequeño, acababa de cumplir los 19 años y fue el único que se acercaba a mí para saber cómo estaba e intentar animarme.
    
    Una tarde sentados los dos en salón viendo una película, salía una chica llamando reprimida a una amiga a lo que mi hermano mirándome muy serio me dijo.
    
    -Anda mira... como mamá.
    
    Mirándonos los dos empezamos a reírnos tanto que llorábamos de la risa, yo en el fondo me arrepentía de haberle gritado así a mi madre tanto que ya la había pedido perdón, pero aquello tuvo mucha gracia y esa pequeña palabra nos hizo mucho juego durante las semanas siguientes, más bien a mi hermano Luis que la empezó a utilizar en mi contra.
    
    Luis era un chico muy inteligente y con muchísimo carisma, la gente por lo general solía hacer lo que quería enseguida, pero si no, no le costaba mucho convencerles y yo no iba a ser diferente, aparte del carisma le acompañaba su físico, un cuerpo bien esculpido, bastante guapo, con unos labios ardientes que todas las chicas desearían besar, castaño oscuro con unos ojos verdes y con una mirada que te derretía.
    
    Desde hacía ya unos días empezaba a observar como su mirada era diferente, me sentía a veces cohibida estando ...
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