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Hermanita eres mi sexto coñito, otra putita a la que follo
Fecha: 18/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
... enfrente del otro. Mi hermano Luis me miraba fijamente y ya desde un principio empezó a pasar sus pies por debajo de la mesa acariciándome, pero esta vez no dije nada y a pesar de haber tomado la decisión de ignorarle, quería saber hasta dónde estaba dispuesto a llegar y de esa forma sus pies consiguieron revolotear por mis pantorrillas y por mis muslos sin tener oposición por mi parte, el juego prosiguió y las apuestas se elevaron cuando sus pies desnudos escalaban por mis muslos, llegando un momento que tuve que mirarle muy seria porque se acercaban a mi sexo y con la mirada le desafiaba a ver hasta dónde estaba dispuesto a llegar delante de toda la familia. Los pies de Luis se acercaban cada vez más a mi vulva, los tenía en el interior de mis muslos a escasos centímetros y al igual que yo Luis también me miraba desafiándome, con una sonrisa muy picarona empezó la última etapa, subir por mi muslo hasta posarse vulva y en ese momento di un pequeño respingo, no pensaba que se fuera atrever y sin embargo lo hizo, estaba presionando mi vulva con sus dedos por encima de mi bikini, había que acabar con aquel juego y me cruce de piernas, ninguno de los dos apartaba la mirada del otro, pero mientras que la de Luis era de felicidad y de victoria la mía era de enfado y de derrota. Luis no dejaba de intentar excitarme sin saber que ya lo había conseguido, hubo un momento en que Luis mirándome fijamente solamente moviendo los labios me llamo reprimida y yo con la cabeza le ...
... decía que no a la vez que le llamaba idiota también con los labios, mi hermano me contesto riéndose y lanzándome un beso, mientras esto pasaba, el resto de la familia no se había dado ni cuenta de la conversación sorda y muecas de burla entre los dos, ya que estaban hablando ensimismados al otro lado de la mesa. Nuestro perro corría por el jardín alrededor nuestro buscando las caricias de todos y en ese momento parecía que Luis ya se daba por vencido, no iba a poder conmigo por lo menos ese día, pero tenía claro que volvería a buscarme las cosquillas, estaba segura de que no me iba a dejar en paz y entonces algo me sucedió, como si verlo allí derrotado aunque fuera solo por me hiciera replantearme lo que días antes me había jurado no hacer, la vida era corta y solo se vive una vez y yo quería vivirla, exprimir todo su jugo, viviendo el momento y ese momento preciso me llevaba a mi hermano. Mordiéndome el labio y con una mirada lasciva le indicaba a mi hermano que mirase por debajo de la mesa y tirando la servilleta al suelo, mirando hacia mi por debajo del mantel, estaba segura de que podría ver perfectamente cómo me había abierto de piernas y con mis mano izquierda había separado el bikini, dejando mi vulva desnuda, mi hermano se levantó con tanta rapidez que se dio un golpe en la cabeza y aunque parezca mentira nadie se dio cuenta a pesar de que movió la mesa. Ya incorporado me miraba sonriendo y volvía a llamarme reprimida, a lo que le contestaba “reprimido tú” le ...