1. Quiero que me hagas correr, papá


    Fecha: 23/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... ganas, padre.
    
    -Estás bajo el influjo del Mal.
    
    -Lo que estoy es con las bragas empapadas.
    
    -¿Te sugestionaron esas vampiras?
    
    -Siniestras, padre, son siniestras.
    
    -¡Y tanto! ¿No viste cómo me quiso comer Raluca?
    
    -Es una puta, padre.
    
    -Es una vampira, y la amiga es otra vampira.
    
    -Y usted es el conde Drácula, si quiere serlo, pero sea el primero.
    
    -¡Quita!
    
    -Necesito correrme.
    
    Paco perdió la paciencia.
    
    -¡Quieres soltarme de una puñetera vez, Graciela!
    
    Lo soltó. Poniendo morritos, le dijo:
    
    -Tendré que ir al baño a desahogarme.
    
    -¡No digas tonterías!
    
    No era ninguna tontería. Graciela fue al baño, bajó las bragas, se sentó en la taza y se tocó el coño, lo tenía empapado, metió dos dedos dentro y con el pensamiento volvió al baño. Raluca la besaba, después le bajaba las bragas. Vio cómo lamía su coño, vio su lengua llena de flujos. Sus dedos aceleraron el mete y saca, después salieron, acariciaron su clítoris con celeridad y al poco se derretía diciendo:
    
    -¡Me corro!
    
    Paco, que estaba en calzoncillos bajo las sábanas y el edredón, al oír a su hija se persigno. Estaba seguro de que el Mal estaba en aquella habitación, si no fuera así no se habría empalmado.
    
    Cuando Graciela salió del aseo fue hasta la primera cama y se quitó el vestido gris que le daba por encima de las rodillas. Se iba a quitar el sujetador y Paco le dijo:
    
    -No te quites nada más.
    
    Graciela ya iba a su bola. Tanto que tuteó a su padre.
    
    -Si no me quieres ver ...
    ... desnuda mira para otro lado.
    
    Al quitar el sujetador, vio sus tetas medianas, redondas y firmes con areolas marrones y pequeños pezones y al quitar las bragas su coño peludo. Por último se quitó los zapatos y los calcetines y quedó totalmente desnuda. Su cintura era estrecha, sus caderas anchas y tenía un culo redondito. Se metió en la cama y le dijo a su padre:
    
    -Me acabo de correr y tengo más ganas que antes.
    
    -No quiero oírte. Estás poseída por algún espíritu maligno.
    
    Graciela comenzó a tocarse de nuevo.
    
    -Si supieras cómo tengo el coño...
    
    Paco seguía en sus trece.
    
    -¡Es el Mal, es el Mal!
    
    -Es mi coño, papá, es mi coño que necesita tu polla dentro.
    
    -¿No te das cuenta de qué no eres tú la que habla? Has perdido los modales. Pareces una cualquiera, peor que una cualquiera, una cualquiera no querría acostarse con su padre.
    
    -Me da igual lo que sea. ¿Me vas a follar o no?
    
    -¡Jamás!
    
    Graciela iba a piñón fijo.
    
    -Tendré que volver a hacerlo yo sola.
    
    Cerró los ojos y se comenzó a masturbar. Paco quedó boquiabierto. Su polla le latía. Graciela se destapó, sacó los dedos del coño, los chupó, y después le dijo a su padre:
    
    -Ven, papá, ven y cómeme el coño, por favor.
    
    -No.
    
    -Sé el primero en conocer el sabor de mis jugos.
    
    Paco viendo cómo su hija se tocaba las tetas y se masturbaba el coño, le dijo:
    
    -Debía levantarme y darte una paliza.
    
    La que se levantó fue Graciela. Se metió en la cama de su padre, y le dijo:
    
    -Quiero que me hagas ...
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