1. Quiero que me hagas correr, papá


    Fecha: 23/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... correr, papá.
    
    -¡Sal de mi cama!
    
    Graciela se abrazó a su padre. Paco al sentir el calor corporal de su hija vio que se iba a perder y reaccionó mal.
    
    -¡Eres más puta que tu madre!
    
    Graciela le echó la mano a la polla y vio que estaba empalmado.
    
    -Sí, papá, soy puta, muy puta, tómame.
    
    Paco perdió los papeles. Quitó los calzoncillos Se arrodilló. Cogió a su hija por la cintura, la levantó y le iba a meterle la polla hasta las trancas, pero al ponerla en la entrada de la vagina vio que no entraba. No le había mentido, su hija estaba sin estrenar. Se la metió muy despacito y hasta el fondo. Después la folló sin prisa pero sin pausa... Poco más tarde Graciela sintió que le venía y le anunció el orgasmo.
    
    -¡Me voy a correr, papá!
    
    La folló a mil por hora y Graciela se corrió cómo un angelito, sin ruidos, con gemidos casi inaudibles y pequeños temblores. Acabó de correrse y la siguió clavando con la misma intensidad hasta que no aguanto más y le llenó el coño de leche. Al quitar la polla, Graciela, le dijo:
    
    -Dame un poquito más, papá, dame un poquito más que me corro otra vez.
    
    Paco no le dio más. Metió la cabeza entre las piernas de su hija y su lengua se clavó en la vagina, luego lamió varias veces de abajo a arriba su coño encharcado de jugos y leche, después apretó la lengua contra el clítoris y aplastó el glande erecto, y para terminar lo envolvió en un remolino. Graciela, le dijo:
    
    -¡Me corro, papá!
    
    Graciela se corrió otra vez cómo un ...
    ... angelito.
    
    A las doce y cuarto de la madrugada, bajo la lluvia, sintieron llegar al aparcamiento cantidad de vehículos. La habitación tenía dos ventanas con persianas, Paco subió un poquito la que daba al aparcamiento y vieron dos furgonetas y cantidad de coches. De una de las furgonetas sacaron a tipo ensangrentado y lo llevaron entre dos para el bar. Raluca tenía razón, si los ven durmiendo en el coche los hacen desaparecer. Graciela le dijo a su padre:
    
    -¿Quiénes serán?
    
    -Vampiros.
    
    -¡Qué fijación con los vampiros! A mí me parecen contrabandistas.
    
    -¡Qué ingenua eres!
    
    Al ratito sintieron chillar a un hombre y después se quedó el bar en silencio, por poco tiempo, ya que a continuación sintieron música y risas de hombres y mujeres. En su vida había estado Paco tan acojonado.
    
    -Este antro es la Titty Twister gallega, hija.
    
    Graciela se rio de su padre.
    
    -Este antro es una casa de putas, Tarantino.
    
    -Ríete, ríete, ya verás cómo está abierto hasta el amanecer.
    
    -Sigue follando y déjate de tonterías.
    
    Un par de horas más tarde se fueron todos y el bar quedó en silencio. Por suerte no estaba abierto hasta el amanecer. Gabriela le dijo a su padre, que en ese momento estaba sacando agua del pilón:
    
    -¿Qué? ¿Está abierto hasta el amanecer?
    
    -El silencio aún se hace más duro que el bullicio.
    
    Gabriela ya hablaba soltando tacos.
    
    -Joder, si llueve por que llueve, si hace sol por que hace sol, el caso es quejarse. Sigue que ya estoy llegando.
    
    Siguió y Graciela se ...
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