1. El aislamiento en casa de la tía


    Fecha: 24/03/2022, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos

    ... Terminamos de conversar por un rato, tome un trago largo de mi cerveza y sin previo aviso me tiré de cabeza al agua. Nadé algunos largos y me subí a la colchoneta inflable en la que la tía había hecho sus chanchadas matutinas; casi que todavía podía sentir el olor de su flujo impregnado en el cuero de la colchoneta. Una vez que estuve cómodamente acostado boca arriba en la colchoneta, estire mis piernas y dejé que el apretado bulto de mi short quedé a plena vista. Decidí no mirar a la tía para que no se inhiba y pueda tentarse sin avergonzarse. Con la cabeza fija en el cielo, decidí seguir dando pasos de seducción
    
    -Hoy a la mañana escuché un chapuzón en la pile y cuando me asomé eras vos tía. Te gusta disfrutar la pile desde temprano – comenté mientras imaginaba la cara de la tía al darse cuenta que, muy probablemente, la había visto mientras se masturbaba en la misma colchoneta que yo estaba tomando sol.
    
    -Eh, si! – contestó titubeante -Me gusta tomar sol a la mañana apenas me levanto. Se ve la pile desde la ventana de tu habitación? – preguntó ella para confirmar si había sido testigo de su paja de la mañana.
    
    -Si, se ve todo tía! Igual estaba entre dormido, me desperté un segundo, miré por la ventana y seguí durmiendo – dije para no incomodarla más con la invasión a su privacidad.
    
    -Seguiste en esos sueños húmedos donde me manchaste todas las sábanas, jaja – bromeó la tía con voz picarona y, acto seguido, se tiró al agua de cabeza.
    
    La tía ya estaba dentro de ...
    ... la piscina conmigo y eso era una señal de que la proximidad física ya no la incomodaba. Luego del zambullido, ella nadó por debajo del agua y cuando estaba bajo la colchoneta se impulsó para derribarme y hacerme caer al agua. La tía se había despabilado y tenía ganas de jugar.
    
    -Vas a seguir ahí como un viejo tomando sol o vamos a jugar en la pileta como cuando eras chiquito?-preguntó desafiante mientras me salpicaba agua en la cara con sus manos y sus enormes tetas chapoteaban en la superficie del agua.
    
    -Jaja, ya no soy chiquito tía! – contesté mientras le devolvía la salpicadura de agua.
    
    -Ay! “Ya no soy chiquito tía”-contestó ella haciéndome burla – dale, juguemos así se pasa el rato! Jugamos a Marco Polo? E igual que cuando eras chico, el que agarra al otro le tiene que hacer cosquillas.
    
    -Bueno, dale! Para recordar viejos tiempos – contesté. La verdad que una de mis últimas ideas era jugar al “Marco Polo” con la tía, pero la posibilidad de estar con los ojos cerrados y poder tocar con mis manos alguna parte pulposa de la tía me convencieron. Creo que a ella se le vino la misma idea. – empiezo yo! MARCO!
    
    -Polo – contestó la tía mientras escapaba de mí corriendo en el agua.
    
    Por algunos segundos seguí gritando “Marco” con los ojos cerrados y caminando con mis manos al frente buscando la cara o, mejor aún, las ubres de la tía. Cada vez sentía más cerca las respuestas de ella y el chapoteo del agua, por lo que me di cuenta que estaba buscando que la atrape. ...
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