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El aislamiento en casa de la tía
Fecha: 24/03/2022, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos
... terminaba en mi mentón. Gladys seguía buscando contacto físico y eso a la tía ya la incomodaba al punto de no poder disimularlo. -Y ya tengo 21 Gladys. Pero vos seguís siempre igual desde la última vez que te vi, no pasan los años para las chicas del barrio, jaja – bromee intentando introducir a la tía en la charla para no ponerla demasiado nerviosa. -Bueno, vamos a comer que se enfría la comida – interrumpió la tía con una sonrisa bastante mal actuada. Durante el almuerzo, Gladys fue la protagonista de la charla bombardeándome a preguntas sobre los años que no me había visto. A pesar de que no tenía el mínimo interés en ese tema, le presté toda mi atención respondiendo cada una de sus preguntas mientras, de vez en cuando, ella hacía un rápido paneo de mi cuerpo con su mirada. Ella había apoyado sus codos en la mesa procurando apretar sus tetas con los brazos para que se notaran mejor, por lo que yo respondía con una leve miradita a su amplio escote. La tía Kari había quedado casi al margen de la charla y, salvo algún que otro comentario aislado, no había podido ser partícipe del interrogatorio de su amiga. El enojo y los celos de la tía iban en aumento; al terminar de comer, juntó la mesa con un gesto casi de furia, por lo que decidí que el plan de los celos ya había sido suficiente. -Tía, me encantaría quedarme a charlar un rato más, pero quedé de ir a correr con un amigo. Les molesta si me voy? – mentí para seguir con la siguiente fase de mi plan. Se notó ...
... un atisbo de alivio en la cara de la tía al saber que ya no iba a estar al acecho de Gladys. -Pero si querido! Anda tranquilo y divertite con tu amigo. Yo me quedo charlando un ratito más con Gla y después ya me quedo toda la tarde en la pile. – contestó la tía un poco más relajada. Sentí que lo de la pile había sido una especie de invitación pero no me quise apresurar. -Gracias tía! Te quiero! Dejo el celular cargando acá en la mesada tía – dije mientras enchufaba el aparato en la pared. Lo que la tía ni Gladys notaron fue que antes de dejar el celular, abrí la aplicación para grabar voces y apreté REC. Si la charla con su psicóloga había sido valiosa para mi plan, una charla con su mejor amiga también iba a serlo. Me despedí de las dos amigas con un cariñoso beso y salí por la puerta principal para correr algunos minutos. Mi plan era correr al menos una hora, pero la ansiedad por escuchar la íntima charla entre la tía y Gladys me hizo volver diez minutos antes. Mientras corría, otra vez cruzó por mi cabeza que lo que estaba haciendo era incorrecto y por momentos me planteé cortar con semejante locura. Pero desistí de esa idea en el momento después de cruzar las puertas de la casa de la tía. Entré y al asomarme al patio vi a la tía tomando sol en una amplia reposera mientras jugaba con su celular. Abrí la puerta corrediza del patio procurando que la tía escuche, le avisé que ya había vuelto y que iba a entrar a la ducha. Ella me saludo con un amplio gesto de la ...