-
El aislamiento en casa de la tía
Fecha: 24/03/2022, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos
... sosteniendo un plato con tostadas y una taza de café. Me dio los buenos días y me dijo que en media hora llegaba su vecina Gladys para almorzar con nosotros porque hacía mucho tiempo que no me veía. Yo no me acordaba para nada de Gladys, pero iba a ser una interrupción para los planes que tenía con la tía. Asentí con la mejor sonrisa simulada y salí de la cama solo en ropa interior para ver la reacción de la tía; no pudo evitar mirar mi entrepierna por un segundo pero su mirada se desvío hacia el enorme manchón de mis jugos en las sábanas. Con tanta excitación me había olvidado de limpiar y ahora la tía sabía que no era la única aficionada a la paja bajo ese techo. Lo único que me salió en ese momento fue la estúpida excusa de los sueños húmedos y salir caminando nervioso hacia el baño. Me di una ducha rápida, me puse un short de baño rojo y una musculosa negra bien apretada al cuerpo; el calor era mi excusa perfecta para lucir mis atributos delante de la tía. Luego de unos minutos en mi habitación, me di cuenta que la tía ya se había encargado de sacar las sabanas manchadas y poner unas limpias; esperaba que no las haya olido de muy cerca. Pero el tema de las sabanas no me preocupó demasiado; la tía también podía saber algunos secretitos míos. Sonó el timbre y me apresuré a perfumarme y peinarme un poco para completar mi outfit. Al llegar al living, la tía Karina abrazaba fervorosamente a una mujer un poco más baja y rellenita que ella con su cabello castaño oscuro ...
... decorado por unos delicados reflejos rubios. Gladys era unos años mayor que la tía y se le notaba en algunos detalles, pero eso no la impedía vestirse de forma provocativa al igual que la tía; quizá haya sido ella su asesora de moda. Las calzas y la remera deportiva dejaban ver un cuerpo de una mujer cincuentona algo gordita pero con curvas bastantes pronunciadas; tetas un poco más chicas que la de la tía pero bien formadas y con hermosas pecas, su culo era mucho más pequeño pero con una forma divina. -Ay! Pero como creciste Gonzalito, no puedo creerlo! La última vez que te vi todavía no habías terminado el primario – la típica frase de señora que no te ve después de mucho tiempo vino acompañada de un asfixiante abrazo. Al ser mucho más alto que Gladys, sentí como la dureza de unas tetas de quirófano se apoyaban en mi abdomen. Decidí jugar el papel de tímido. -Hola Gladys! Cómo estás? Ya era hora de que venga a visitar a la tía Kari – dije mientras miré a la tía con una sonrisa entre inocente y picarona. Al mirarla noté que el acercamiento físico de Gladys no le había gustado mucho y estaba ahí parada con el ceño fruncido. Los celos de la tía con Gladys podían ser una herramienta perfecta para animar a la tía a hacer realidad sus fantasías, así que deje el papel de tímido y saqué algunos halagos de la galera. -Ay! Qué bueno que andes por acá otra vez Gonzalito! Ya estás hecho todo un hombre. – dijo Gladys con vos dulce mientras pasaba su suave mano por mi cachete y ...