-
El viejo conserje (Capítulo V)
Fecha: 24/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: drwite, Fuente: CuentoRelatos
... a mí… una bella ninfa que hoy me ha hecho el hombre más feliz del universo. Sus palabras tocaron mi alma y la llenaron de cariño y otro sentimiento del cual no quería ser consciente. Con ternura sostuve su rosto para besarlo en agradecimiento. Después de unos cuantos besos, concentramos toda nuestra atención en el pequeñito que ahora estaba en mis brazos. De inmediato me puse a revisarlo para ver que tuviera todos sus deditos y que su cuerpecito estuviera bien. Gracias a Dios parecía bastante sano, pero una parte llamó mi atención. -Doctora, ¿no cree que su pene está hinchado? – pregunté con mucha preocupación. -No está hinchado señora… creo que su bebé será un niño bastante dotado – sonrió con diversión. -Lo siento amor – la voz llena de culpa de Filomeno sonó en mi oído – es un problema de familia. Tenía la esperanza de que nuestro hijo no tuviera que pasar por esto. -No se culpe señor – respondió la doctora antes que yo – es una rara condición en los varones, no se lo niego, y más si el grosor aumenta conforme crece. Es bastante doloroso para la mujer con la que tenga relaciones sexuales, pero por lo que veo ustedes no han tenido problemas para mantenerlas… y viéndolo a usted, le puedo asegurar que su hijo heredará sus mismas dimensiones para su buena suerte – finalizó mirando atentamente hacia la entrepierna de Filomeno y su desfachatez me enfureció. -¡Gracias por el dato doctora! – elevé mi voz y dejé que la molestia se evidenciara en mi tono – ...
... ahora si nos disculpa, queremos un poco de privacidad. La muy descarada le sonrió a Filomeno antes de retirarse. Sinceramente ya me estaba arrepintiendo de haber solicitado a una doctora y lo peor es que la dejarán de planta junto con el doctor Campos. De sólo pensar que mi marido está al alcance de sus garras, me provoca un terrible enojo. -¡Mira, amor! – señaló a nuestro bebé y de inmediato enfoqué mi atención en él y lo vi abriendo y cerrando su boquita – creo que alguien tiene hambre. -¿Cómo lo sabes? -pregunté sin dejar de mirar a nuestro hijo. -No es que esté seguro, es sólo que me parece que es lo que pide con esos movimientos. -Ok, señor mío, voy a tratar de alimentarlo, pero te advierto que no tengo la más mínima idea de cómo se hace. Descubrí uno de mis senos y acomodé a nuestro bebé para que alcanzara mi pezón y enseguida se prendó de él y comenzó a succionar. La sensación era extraña, pero me llenó de emoción sentirlo alimentarse de mí. -¡Eres tan hermosa! – la voz de Filomeno era triste y dejé de ver a nuestro hijo para mirarlo – verlos así hace me hace sentir agradecido con la vida por haberme dado la oportunidad de ser padre… Bueno, le agradezco a la vida, pero sobre todo te lo agradezco a ti, porque si no me hubieses elegido como tu pareja, el sueño de mi juventud jamás se hubiera hecho realidad… Lo único que lamento es ser tan viejo porque más que mi hijo, parece mi bisnieto. -Eso no es… -quise decir que no era cierto, pero él me calló ...