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Esa fiesta de fin de año.
Fecha: 31/03/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... disfrutaban al tener a la puta de mi mujer para ellos como quisieran. Pero ya cuando el cuarto profe se la estaba cogiendo, dijo Manuel, ella ya empezó a moverse más, movía su cadera de un lado a otro y lanzando sus gemidos bien ricos, así, métemela, así, mmmm Ya terminó el y la agarró otro, fue cuando ella preguntó. Uy, ¿y cuantos son?, donde estamos, y se enderezo. Ya le dijeron y que se deja caer al sofá de nuevo diciendo, ándale Jaime, métemela, cógeme como quieras, cójanme todos, mientras me repongo, síganme dando como quieran, así pues ni tardos, ni perezosos, la empezaron a manosear, los pechos, las nalgas las piernas, toda ella. Así pasaron unas dos horas, y ya ella repuesta, pero desnuda, sólo con sus zapatillas puestas, ellos igual, bueno, yo también, desnudos, seguimos entre copa y copa, y ya menos cogida, era más ella que nos chupaba la verga, a veces a uno, otras a otro, pero ya no respondían igual, ya la edad, ya el alcohol, en fin. Pero la puerta de la dirección cerrada. Ya como a las 11, me dijeron que la trajera a su casa, vino conmigo Jaime, y la dejamos y nos fuimos, claro, sin desaprovechar que le ayudamos a entrar, pero ahí en la puerta nos la cogimos de nuevo. Y ya, fue un rapidín. Híjole Manuel, la verdad, no me imaginaba eso, pensé que había sido en un restaurante y que ya al salir se la habían cogido, como se dice, de rapidín. Pero nada más de imaginarme, no es nada más el saber lo puta que es Lucerito, sino lo deseada por ...
... muchos. Uy no, si te dijera, también hay muchos alumnos que me han dicho que que buena está, que dieran por cogérsela, en fin. Aaaaaaah! Y papás. La verdad, Lucero es una mujer que todos deseamos, que envidia sentimos pues tu la tienes siempre. Que se levanta Lucero, se acerca a Manuel, lo jala, el se para, y acercándose, veo como e agarra su bulto sobre el pantalón, se agacha, le baja el cierre, mete la mano, y le saca la verga… Que bruto… que verga, no sentí deseos, no soy puto, más bien sentí envidia, que vergota, con ganas de tener la mía así, cuantas viejas no podría tener con una así!!!!. Ella agarra la mía y la cubre con sus manos, la de él la cubría y podría decir que, con la mitad de otra mano, apenas la cubría. La agarró, y se la metió a la boca, se la empezó a succionar… Dejo que ella siga mejor. Mientras terminaba el relato, recordé como me cogió, me hizo tener dos orgasmos en ese momento, sentí su verga gruesa y grande me penetraba mi panocha, al pegar sus huevos a mi culo, tenía que su verga me llegaba a la garganta. Por eso ahora no iba a desaprovechar el momento y la oportunidad que me daba mi marido. Terminó, y ya me paré, me sentía muy mojada, bien excitada. No sabía como las piernas me temblaban y las movía como si tuviera ya la verga dentro. Le agarré su vergota, me la metí y sentí en cada parte de mi boca, cada parte de su verga, la chupé, y cuando sentí que se iba a venir, le dije no espera, me tendí en la alfombra abrí mis piernas y ...