1. Una velada inesperada


    Fecha: 05/04/2022, Categorías: Confesiones Autor: femerba, Fuente: CuentoRelatos

    ... se hizo el muchacho? Insistí. Me dijo, no sé. Pasaron unos minutos y el joven volvió a aparecer. Me dijo que lamentaba que él no fuera del agrado de ella y que quizá en otra ocasión se pudiera lograr algo, porque no había sido el momento aquella noche. Bueno, le dije yo, en este caso no puedo decir nada, porque es ella quien decide si lo hace o no, y no hay ninguna obligación ni compromiso con nadie. Entiendo, le dije, que uno puede sentirse un poco frustrado y hasta engañado, pero si la mujer dice que no es no, y no hay nada que hacer. Yo no la puedo convencer. Si, lo entiendo; esto es así, dijo. Solo venía a despedirme y a decirles que me encantó conocerlos y que quizá en otra oportunidad se pueden dar las cosas. Y no siendo más, se retiró.
    
    Quedamos mi esposa y yo ahí, solos, y comentamos acerca de lo sucedido. Me dijo que ciertamente se había excitado y que había sentido miedo, de manera que no quiso seguir adelante. Hablamos sobre esa percepción y cómo manejarla, pues resultaba ambiguo que nosotros buscáramos esas experiencias si no estábamos seguros sobre lo que realmente queríamos. Comentamos que tal vez lo que queríamos era ver cómo funcionaban las cosas y no necesariamente ser partícipe de ellas. Sin embargo, para ello, teníamos que compartir situaciones y experiencias.
    
    Estábamos ahí, dedicados a conversar, cuando una mujer me invitó a bailar. Yo acepté. Se trataba de una de las acompañantes de Nelly, aquella mujer que hizo el show y que aún estaba en el ...
    ... lugar. El marido de ella, simultáneamente, sacó a bailar a mi mujer. Ella también aceptó. Entre baile y baile, aquella mujer me invitó a acompañarlos, a su residencia, manifestando que podíamos conocernos mejor y pasar un rato agradable. Le dije que iba a consultar con mi esposa, pero ella se me adelantó pues ya le habían hecho la misma propuesta y sin decirme nada, había aceptado. Me indicó que le llamaba la atención ir allí…
    
    Bueno… Estando los dos de acuerdo, pronto nos vimos metidos en un taxi, acompañados por otras dos parejas, yendo quién sabe a dónde. Y lo cierto es que la naturaleza de la propuesta y la presencia de los acompañantes nos causaban cierto temor, pero aun así seguimos adelante.
    
    El sitio estaba bastante retirado de donde nos encontrábamos. En el trayecto paramos en una droguería. Ellos estaban buscando reservativos, pero no los consiguieron. Y poco después llegamos a un taller de mecánica. A mí me entró cierta desconfianza, pero ya estábamos metidos en el cuento, así que seguimos la corriente. Entramos al lugar y nos dirigimos a un segundo piso donde, para nuestra tranquilidad, había una vivienda; un apartamento modesto, pero cómodo y bien dispuesto.
    
    No más llegar nos acomodamos en la sala. Ellos empezaron a preguntarnos sobre lo que había sucedido en aquel lugar swinger, así que les contamos la experiencia. Ellos estaban intrigados sobre por qué yo no participaba y solo miraba. Les indicamos que éramos nuevos en aquello y que realmente teníamos dudas ...