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La danza del deseo
Fecha: 20/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Gargola, Fuente: CuentoRelatos
... mientras se corre, y un coagulo de flujo mancha su braguita. La escena pasa inadvertida por su amiga y por su madre que siguen dando el tostón con la danza. Cuando se recompone del liviano orgasmo, ya se encuentra en mejores condiciones para retomar la charla sobre danza, aunque el tema le es indiferente en esos momentos. Hubiese preferido dirigirse a la habitación y acompañar en su calentón al secuestrador de sus sueños. Irene está tumbada en la cama con Yolanda y le pide su teléfono con la excusa de ver una configuración, sin embargo la finalidad no es otra que averiguar el número de su padre en su agenda, y con su treta logra su objetivo. Lo memoriza y lo añade a su lista de contactos. La joven revoltosa sabe que estando la esposa y la hija en la casa tiene pocas posibilidades de llevar a cabo ninguna maniobra que le permita una cercanía, y en el caso de que se le presentase sería algo muy fugaz, y las intenciones de Irene son más ambiciosas que una paja rápida. Ella quiere perder su virginidad con su príncipe azul. Quiere que la haga vibrar de placer como en sus sueños más húmedos, pero para eso tiene que esperar, no le queda más remedio. Mientras tanto, las pajas de ambos se suceden una tras otra. Irene apacigua su ardor con la ayuda de sus dedos y Guillermo parece un adolescente con las hormonas revueltas haciéndose pajas por doquier y a cualquier hora del día. También quiere encontrar el momento idóneo para abordarla, pero entiende que allí va a ser ...
... imposible. En una de sus gayolas, cuando está haciendo uso de sus fantasías, a Guillermo le salta un mensaje en su teléfono. No piensa cogerlo, ya que su prioridad en ese momento es otra, pero vuelve a saltarle otro mensaje y decide hacerlo por si es algo importante. El corazón le da un vuelco cuando lee el primer mensaje: “Te deseo”. Con el mensaje se adjunta una foto de Irene en ropa interior. En el segundo mensaje aparece la frase: “Quiero que me desvirgues” con otra imagen de ella mientras se acaricia. Guillermo le contesta diciéndole que es lo que más desea en este mundo y a continuación le escribe que al día siguiente puede ser un buen día. Le propone ir a su casa y follar hasta desfallecer. Irene le contesta que lo está deseando y ahí acaba la conversación, por lo que Guillermo retoma su paja mirando las fotos de Irene, y en pocos segundos la leche se estrella en el espejo del baño una y otra vez hasta que pierde su propiedad como tal. Seguidamente las piernas le flaquean y el semen se desliza por la superficie hasta caer en la pila. Al mismo tiempo, como si estuviesen sincronizados, Irene alcanza su orgasmo en una sucesión de jadeos imaginándose la polla que dos días antes había sobado con su pie. Ha llegado el día de la verdad. El que tantas veces ha invocado en sus sueños una y otra vez. Se da una ducha y se acicala, pero no demasiado. No le gusta. Tan sólo se maquilla en cuanto apenas y realza un poco el contorno de sus ojos. A continuación se coloca unos vaqueros y un ...