1. Su fantasía, hacerlo por colectora


    Fecha: 23/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    ... Le arrebaté el delirio del garche, me coloqué entre sus piernas para mamarla. Las delicias de lamérsela inventan gemidos y jadeos, viaja al cielo sin escalas, siento que está reteniendo el orgasmo tan temido. —Vamos putita, dame tus jugos, quiero comerte toda, vamos putita, esperooo
    
    Se vino en mi boca, temblando, vibrando, jadeando para poder respirar. No era tiempo para darle calma, la saqué del mar de las delicias, la rescaté en medio del orgasmo, me salí de la cama, arrastré hasta la orilla, separé las cachas. —Ahora vas a sentirme en el culo —Que no, lo tengo virgen, me asustaron que duele mucho y la tienes tan gorda… —Calla, eres mi puta, tengo derecho y mando, calla pendeja!
    
    Su culo estrecho y virgen me excita, ser el primero mucho más… Se la metí, una sonora y efectiva nalgada controla sus gritos, amaga llorar, pero en ese momento soy otro, cada quejido me incita y excita, de un golpe terminé de enterrarme en su ano. —Animal, eres un animal!! Ay, me duele!!
    
    Comenzó a llorar, yo a empujar, nunca actué de este modo, pero esta mujer, esta cola había trastornado mis sentidos, realmente era otro quien está sometiéndola. Ella no para de quejarse, dice sentir que se había roto algo dentro, que no aguanta el dolor, pareciera estar en otra galaxia, que nada me importa más que penetrarla, con más fuerza y más veloz. Los improperios y groserías más obscenos brotaban con naturalidad de la boca de Daniela, intentó darse vuelta, zafar, con esa furia desconocida la tomé de ...
    ... los cabellos, la penetré más fuerte, más profundo. —Toma perra puta, mover y ofrecer ese culo no es gratis, ahora aguanta guacha, viniste a mí porque te alabé el orto, ahora aguanta perra puta. Mejor aguántate este polvo si no quieres que te rompa el orto, estamos?
    
    Sigue la letanía de que por favor pare, que la deje salir, que le duele… Sigo sin ser yo mismo, no puedo entender que nada ni nadie pueda sacarme de su culo hasta que eyacule dentro. Sigue moviéndose, una sonora cachetada detiene su intento de fuga, la pongo boca abajo, monto sobre ella, entrando con violencia por el culo, llorando toda la penetración, el doloroso lamento hace crecer la desmesura de mi deseo.
    
    Daniela no cesa en sus llantos, tal vez un destello de piedad o cordura, comencé a hacerle el sexo más despacio y hasta con suavidad. La suavidad hizo el milagro, hasta comenzó a moverse gustosa, los gritos fueron gemidos y suspiros. —Dame, dame más mi macho, dame pija!!!
    
    —Guacha puta, no era que no te gustaba por atrás. Querías sacarme el culo, y ahora vienes a pedir verga!!!
    
    El dolor dejó espacio al placer, decía que le encantaba sentir la verga, pedía más fuerte, estaba súper excitada, exigía más fuerte, más rápido. — Mete esa poronga gorda divina, métela por donde quieras, hasta por la oreja, estoy recaliente, quiero sentir que me rompes el orto, no te salgas aunque me llore todo, mueve rápido… —Toma, toma perra puta, tomate toda mi lecheee.
    
    Sentía una eyaculación tormentosa, alucinada, no ...