1. Una madre necesitada de rabo


    Fecha: 26/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... junto a ella bocarriba, con la polla tiesa apuntando al techo.
    
    - Aún tienes que aprender mucho, mi niño, me dijo con una leve sonrisa y colocándose a horcajadas sobre mí.
    
    Con gran destreza me agarró el rabo y se lo clavó de un solo golpe hasta que su culo topó con mis pelotas. Se inclinó un poco hacia adelante y, apoyando las manos en mi pecho, empezó a cabalgarme muy despacio, ella saboreando cada milímetro de polla que se iba clavando y yo degustando cómo me abría paso en su coño, completamente encharcado y muy caliente. Poco a poco fue aumentando el ritmo de la cabalgada y a los pocos minutos subía y bajaba por mi tranca a toda velocidad, exprimiéndomela a tope con sus músculos vaginales y haciendo que mi corrida estuviera bastante cerca. La avisé de que estaba a punto de correrme, me gritó que quería saborear mi leche y, con un ágil y rápido movimiento se salió de mí, se arrodilló en la cama y me hizo colocar de pie junto a ella. Con la mano izquierda empezó a amasarme los huevos al tiempo que se tragaba de golpe todo mi mástil, notando cómo se le abría la garganta cuando la punta de la polla le llegó hasta la campanilla. Con un par de movimientos adelante y atrás de su cabeza sobre el nabo, acompañados de succiones rápidas sobre el capullo consiguió ...
    ... que me corriera de modo bestial, temblándome las piernas hasta el punto que tuve que agarrarme a su cabeza para no caerme mientras gritaba que me corría.
    
    - ¡YYYYY…….YYYAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!¡TOMA LECHE, TRAGA, TRAGA, TRAGAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    
    Siguió amasándome las pelotas mientras le soltaba varias descargas de leche caliente y espesa que se tragó con deleite, mirándome a los ojos y chupando sin parar. Al sentir cómo descargaba en su boca, se llevó la mano derecha al coño y empezó a frotarse el clítoris a toda pastilla mientras chupaba cada vez a más velocidad, ordeñándome hasta dejarme completamente seco y sacándose una tercera corrida, menos impactante que las anteriores, pero que la dejaron hecha un guiñapo, retorciéndose en la cama mientras temblaba y le resbalaban por los muslos los últimos restos de sus fluidos.
    
    - ¡SÍ, SÍ, SÍÍÍÍÍÍÍÍ!!!!!!!!!!!! ¡AAAAAHHHHHHHHHHHH, OTRO, OTROOOO!!!!!!!!
    
    Completamente exhausto me tendí junto a ella y la abracé por detrás mientras las últimas réplicas de su corrida hacían que volviera a la calma. Pegó su culo a mi rabo, se volvió sonriéndome y con cara de satisfacción dio el pistoletazo de salida a un fin de semana increíble de sexo salvaje.
    
    - Te quedas a dormir, ¿verdad? 
«12345»