1. Buscaba un sugar daddy y encontré mucho más


    Fecha: 29/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: DAMECANDELA, Fuente: CuentoRelatos

    ... con el trabajo. Simplemente fue un impulso, quise hacerlo. Perdón.
    
    - No te disculpes, soy un hombre soltero y vos una mujer hermosa. Pero no me gustaría que malinterpretaras mi oferta.
    
    - De ninguna manera.
    
    Me miró con unos ojos casi paternales, pero vi cómo su mirada cambió y tomándome la cara me besó, ahora sí con ímpetu. Nos besamos con firmeza, me encantaba sentir su barba canosa raspando mi rostro, poner mi mano en su cuello. Posé mi mano en su pierna suavemente, midiendo mis movimientos, veía de reojo su bulto hinchado. Él acarició el contorno de mis caderas, de mis pechos. Pero ninguno de los dos fue más allá. Era muchísimo agarrar su verga en el primer encuentro, aunque admito que me hubiera encantado. Nos despedimos y bajé en mi casa. Antes de dormir me masturbé pensando en Torres.
    
    Días más tarde me presenté en el juzgado para mi primer día de trabajo. Una empleada me presentó a mi jefa, que agradecí que no fuera el juez. Yo lo quería de amante, pero no de jefe. Quería hacer mi carrera por mis méritos y no por tener sexo con mi superior. También por eso me alegró que mi jefa fuera una mujer heterosexual, ya que no iba decidir nada estando caliente conmigo.
    
    A media mañana me crucé a Torres en el pasillo y me preguntó qué tal mi primer día. Le dije que muy bien, que todos eran muy amables.
    
    - Más tarde pasate por mi despacho y te pongo al tanto de algunas cosas.
    
    - Claro, dije. - y por dentro deseé que esa vez me cogiera.
    
    Me fui a trabajar y más ...
    ... tarde pasé por su oficina como me había pedido.
    
    - Permiso.
    
    - Pasá, pasá, estaba terminando unas cosas.
    
    - Si molesto puedo venir después.
    
    - No molestás, al contrario.
    
    Sonreí y cerré la puerta a mis espaldas. Cuando me giré hacia él, lo vi muy cerca de mí.
    
    Le sonreí y me acerqué, lo besé en la boca, ya que sabía que era yo quien debía dar esos pasos todavía. Me beso con lujuria, pasó sus manos por mi cuerpo, tomó mi culo esta vez y lo apretó, lo hizo también con mis tetas.
    
    - Me encanta que te hayas distendido un poco desde la última vez - le dije sonriendo, y sin querer lo estaba tuteando.
    
    - Es que no podía dejar de pensar en vos estos días
    
    - Me pasó lo mismo.
    
    Volvió a besarme, cada vez más caliente. Y ahora sí llevé mi mano a su entrepierna. Suavemente la pasé por encima de su bulto, midiendo sus reacciones. Como vi que continuaba besándome y que su respiración se hacía más profunda y sonora, continué tocándolo, cada vez con mayor presión, pasando mi mano por todo su tronco.
    
    - Ufff buenos días… - dije riendo, haciendo referencia a su erección
    
    - Nunca pensé que estaría haciendo esto en mi despacho, y menos con una mujer joven y hermosa como vos.
    
    - No pienses tanto. - le dije
    
    Las manos del juez se desesperaban por apretar mi culo. Comencé a desabrochar su cinturón y bajé su pantalón de vestir y sus bóxers. Lo guie suavemente para que se sentara en uno de los sillones que había en su oficina (este era de dos cuerpos). Saqué su pene duro ...
«12...4567»