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Autobiografía sexual (Parte 10): La más puta de las carreras
Fecha: 30/04/2022, Categorías: Confesiones Autor: LorePadilla, Fuente: CuentoRelatos
... rápido, así que me puse en cuatro como me lo pidió y me cogió igual de duro y rico que en la noche, acelerando para venirse en mis nalgas en diez minutos. Luego de eso, se bañó, se vistió y se fue y a continuación hice lo mismo. Llegó la noche de ese miércoles y tuve que cumplirle a un sujeto más. Por suerte, volvió a ocurrir lo mismo que el lunes, el tipo se vino a la media hora de empezar y se fue, aunque éste cogió más suave y romántico, tenía un pene prácticamente diminuto y tampoco se preocupó por mi placer. Asimismo, el jefe volvió a filmarme y me permitió dormir de nuevo en su penthouse. Al día siguiente, me despertó algo tocando mis labios. Abrí los ojos y se trataba de mi jefe, quien estaba poniendo su pene en mi boca y me pidió que abriera la boca, a lo cual obedecí y me metió parte de su verga, bastante larga y gruesa. —Misión cumplida, soldada —dijo sin dejar de penetrar mi boca. —¿Quién es Verónica? —pregunté una vez que me saqué tantito su pene de la boca. —Mi anterior asistente, una señora de treinta y ocho años, pero que no le ...
... gustaba en la cama al juez. —Ya veo... ¿Y mamarle la verga a usted es parte del trato? —pregunté una vez más quitándome de la boca su falo. —Me quedé con ganas estos días —confesó. —¿Y por qué no lo hizo una noche que me quedé sola? —seguí interrogando. —Ya lo verás. Un minuto después, el jefe se corrió en mi boca y me tomé todo su semen. —Tengo eyaculación precoz. Te decepcionarías de estar conmigo —admitió con tono de voz serio. No mencioné una sola palabra. Cada quién se vistió y nos fuimos de ese hotel, yo a casa y él al despacho. Descansé el jueves y el viernes, como se me había prometido, y llegó el sábado, día en que volvería a ver a Lorenzo, mi profesor de biología de la secundaria. Tan pronto llegué y en menos de cinco minutos ya estaba sobre él dándome sentones suaves con su verga adentro, sentados ambos y yo acariciándole su nuca; él quiso que fuéramos directo a la penetración y no me negué. —Y bien, ¿ya pensaste qué carrera quieres estudiar? —me preguntó mientras follábamos. —Solo sé que derecho no quiero estudiar —contesté.