1. Felicia


    Fecha: 06/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... al viejo estilo de los antiguos cafés de tertulias, nos provee de quitamanchas, pañuelos de papel, polvos de talco y una amplia sonrisa incrédula cuando ve que Feli se arrodilla ante mí y trata de limpiar el desaguisado.
    
    Ni corta ni perezosa, Feli pasa por encima del pantalón los kleenex tras haber echado una buena cantidad de talcoinfantil,lo que no vale para nada, salvo que mi polla se percata de la situación y empieza a ponerse tiesa y dura, ante la continuación de los intentos de la morena mujer, quien se ríe, acaricia de manera consciente mi tranca ya hinchada, y ante lo evidente, dice con su voz ronca, levemente aguardentosa:
    
    —Vivo muy cerca, mejor te invito a una copa en mí casa y a ver qué podemos hacer con esto
    
    El ojo guiñado por parte de la encargada bien vale una buena propina y la sensación de que es un buen presagio, con un poco de suerte, esta noche meto.
    
    En apenas cinco minutos durante los que charlamos de manera inconexa y reímos, quizás un poco nerviosos los dos, estamos en el portal del domicilio de Felicia —no me llamo Felisa, como tantas veces me dicen— subimos al último piso en un coqueto ascensor lleno de espejos, y entramos en un precioso ático, no especialmente grande, pero con una terraza increíble con unas vistas fabulosas sobre los tejados del centro de la ciudad.
    
    —Tiene poca solución. Quítate los pantalones
    
    Por supuesto que lo hago. Los coge, los dobla, los deja en el respaldo de una silla, se dirige hacia mí, pone su mano ...
    ... derecha en mi paquete y comienza a acariciar con destreza.
    
    —Me he dado cuenta de que tienes un pollón. Desnúdate
    
    Mientras lo hago ella hace lo propio tras soltarme, con rapidez, dejando a la vista su cuerpo moreno de sol —no lleva sostén, las bragas son el tanga más mínimo que he visto jamás, y las finas medias negras, hasta tres cuartos del muslo, deben ser de tejido de telaraña— sin ninguna marca de bañador o bikini.
    
    Está buena Feli, con los músculos del cuerpo ligeramente marcados, tetas con poco volumen, pero anchas y altas, muy pegadas a su cuerpo, separadas, duras, con pezones grandes, redondeados, marrones como una bolita de chocolate, sin areolas visibles. No necesita sujetador, es evidente.
    
    Caderas anchas, separadas por una cintura estrecha y alta, en donde destaca el ombligo achinado que parece un pequeño ojo guiñado. Ni gota de grasa en su vientre, el pubis enseña los labios vaginales abombados, de color amarronado oscuro. El vello lo lleva a la brasileña, rapado excepto un denso cordón castaño muy oscuro, como de un dedo de ancho, que llega hasta casi el ombligo, porque: tengo mucho vello, muy rizado, y como a casi todos los tíos les gusta comerse mi coño, me lo depilo a menudo. Además, me gusta lucir el tatuaje.
    
    En el lado izquierdo del pubis lleva tatuado un rayo que parece romper en dos una letra erre mayúscula.
    
    Sus muslos y piernas, también con los músculos marcados, son muy atractivos con ese color de piel tan moreno —me encanta tomar el sol, voy ...
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