1. Autobiografía sexual (Parte 11): Especialista en precocidad


    Fecha: 27/05/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: LorePadilla, Fuente: CuentoRelatos

    ... ¡ah!
    
    —Sigue así, porque quiero más. ¡Ah! ¡Uy, qué rico!
    
    Pasaron más o menos cinco minutos, hasta que me dio señales de que se vendría.
    
    —Ya no puedo. Ponte en cuatro.
    
    Prontamente me arrodillé en el suelo, él se apresuró a penetrarme y lo hizo rápido y duro por unos cuantos segundos.
    
    —¡Ah! ¡Ah! Ya me voy a venir.
    
    —Échamelos dentro, papi. Mmmm.
    
    Sentí que me rellenaba la concha abundantemente. Apenas terminaba de relajarme cuando de repente, escuché un golpe y volteé a ver. Mi jefe se había desmayado y se golpeó la cabeza con la pared. No supe qué hacer durante casi media hora, hasta que se me ocurrió mojarle la cara con el agua de un florero que tenía en un librero y logré despertarlo. Le expliqué lo que sucedió y después de vestirnos, salí de su oficina para seguir con mi trabajo, pero él fue al médico.
    
    Pasaron unos días para que mi jefe me hiciera saber que le detectaron hipertiroidismo de tiempo atrás, pero nunca se había atendido, razón por la que era muy delgado, además de que, a consecuencia del cambio en la dieta que le introduje, no absorbió nutrientes y al tener una descarga de semen enorme aquel día, se le bajó la presión extremadamente y se desmayó. Eso explicaba la eyaculación precoz, pues es un síntoma del hipertiroidismo.
    
    Este capítulo parece más un estudio de caso clínico que un relato erótico, pero tiene como moraleja para los hombres (y claro que también para las mujeres) atenderse los problemas sexuales que presenten sin tener pena ...
    ... y dándole prioridad sobre otros asuntos como el trabajo, nunca se sabe si detrás de ese problema sexual hay una enfermedad más severa, pero que puede tratarse oportunamente.
    
    Llegado el fin de semana, fui a la casa de mi profesor de biología para contarle mi aventura y darle a conocer una decisión muy importante que tomé. No obstante, toqué a la puerta, me abrió él, pero me miró como espantado. Asomé la mirada al interior de su casa y vi a una mujer sentada en el sofá, viendo la televisión y volteó a verme.
    
    —¡Espérame tantito, amor! —le dijo a la mujer, dejó emparejada la puerta y se dirigió a mí—. ¿Por qué no llamas antes de venir?
    
    —Lo siento. ¿Quién es?
    
    —Es mi ex esposa, estamos saliendo de nuevo.
    
    —¿Y eso a qué se debe? —pregunté asombrada.
    
    —A que nos acostamos y le gustó. Seguramente será pasajero. ¿Te importa si te llamo otro día para salir?
    
    —No se preocupe, ya sabe que conmigo no hay problema si sale con otra mujer y conmigo al mismo tiempo. Solo quería decirle algo importante: Le tomaré la palabra y me inscribiré a la universidad para estudiar psicología.
    
    —¡Amor! —se escuchó la voz de su ex esposa llamándolo.
    
    —Me parece perfecto —continuó él—. Estamos en contacto para cualquier cosa que se suscite en tu proceso de inscripción.
    
    —Si pregunta su ex esposa quién soy, dígale tal cual, que soy ex alumna suya de la secundaria y que solo vine a reconocerlo por inspirarme a continuar estudiando.
    
    Para mala fortuna mía, el profesor Lorenzo y yo no ...