1. El sobrino de mi esposo (Parte 2)


    Fecha: 27/05/2022, Categorías: Incesto Autor: Sophia, Fuente: CuentoRelatos

    ... introducimos en las aguas, cálidas y relajantes como la primera vez que estuvimos, cuando salimos me acosté en la reposera, que habíamos traído, pero como el sostén me quedaba bastante ajustado opté por desatarlo, cubriendo mis gorditas tetas, evitando que las viera.
    
    Me dormité un buen rato, los rayos del sol calentaban tanto mi cuerpo como mis estímulos, lo que me llevó a recordar los últimos acontecimientos con Gino, sin poder controlar mis hormonas que hicieron humedecer mi vagina. En un momento me levante de golpe desplazando mi sostén quedando mis pechos al descubierto a lo que Gino comenta:
    
    ”Catalina, que hermosas están tus tetas, se te han desarrollado, por tu preñez, ideales para amamantar más de un bebe”
    
    “Si, si, vamos al mar, a refrescarnos un poco” comento, mientras me ato el sostén, tratando de darle un corte a esas insinuaciones.
    
    Nos metimos en el mar, durante un rato, retornamos a la playa, me sequé y me propuso ponerme protector solar, me sonreí, me quité el toallón que me cubría, tirándome boca abajo sobre la reposera, se arrodillo a mi lado e inmediatamente desato en cordón del sostén, para pasar el protector, sobre mi espalda, cuello, continuando con el resto de mi cuerpo. Entreteniéndose con mis glúteos, para separarlos llegando hasta mi ano, diciéndole que era suficiente, a pesar que comenzaba a provocarme.
    
    Por ahí vimos a lo lejos una pareja, que aparentaban estar haciendo el amor, Gino me miro con una sonrisa, como para copiar a esas ...
    ... personas, pero hice una mueca como, sin darle demasiada importancia.
    
    Me coloque boca arriba, sintiendo su mano en mi abdomen, cuando la criatura pareció moverse, continuo acariciando mi panza suavemente, tocando la parte inferior de mis pechos, su contacto me perturbaba bastante, intentando contenerme, cosa algo difícil.
    
    Hasta que me quitó el sostén tirándolo lejos de mi alcance, le grite enojada, pero me dice:
    
    “Déjame tocarlas y besarlas, por favor”
    
    Lo dijo de una manera que no me pude negar, respondiéndole:
    
    “Está bien, pero solo eso, se a dónde apuntas”
    
    Sin hacerse esperar, sus caricias me fueron transportándome, para convertirse en succiones en mis pezones, que no tardaron en sublevarse, cada tanto pretendía meter su mano entre mi tanga, deteniéndolo una y otra vez, hasta que refregó su mano a través de ella, mientras sus chupadas eran cada vez más provocadoras e incitantes..
    
    Hasta que después de tanto insistir, logró su objetivo, metió su mano, percibiendo sus dedos meterse en mi sexo, entre sus chupadas y ese toqueteo vaginal, comencé a arquearme gimiendo de placer, intento quitar mi tanga, pero con gran esfuerzo lo impedí, cuando vi que se había quitado la malla.
    
    ”Gino, por favor, no, te lo ruego” Levantándome, con la intención de irme.
    
    Pareció entenderlo, o por lo menos se contuvo, se colocó a mi lado como un chico, al que acabas de retar, vi su verga erecta, lo que me dio pena por su estado hasta que se lo abrace,
    
    Riéndole:
    
    “Gino métetelo ...
«1234...»