1. El sobrino de mi esposo (Parte 2)


    Fecha: 27/05/2022, Categorías: Incesto Autor: Sophia, Fuente: CuentoRelatos

    ... definitiva habíamos estado en un tris de llegar a copular.
    
    Esa noche cerca de las 9 pm después de cenar salió nuevamente con sus amigos, me acosté temprano algo malhumorada, ni la tía de mi esposo, ni Gino estaban.
    
    Cerca de la medianoche me desperté con ganas de ir al baño, mi esposo aún no había llegado, al salir del recinto me tenté de pasar por la habitación de Gino, hablar con él, o quien sabe que más, pero tampoco estaba. Me fui a acostar maldiciendo que estaba haciendo en ese pueblo de mierda.
    
    Me desperté temprano a la mañana siguiente, mi esposo dormía, la tía había preparado el desayuno, como pude, hable con ella, hasta que se levantó Gino, me alegró verlo, aproveche para darle un beso de Buenos días. Después de merendar le pregunto:
    
    “Que tienes que hacer después?”
    
    “Algunas cosas en el pueblo, por qué?”
    
    “Si tienes ganas de ir a la gruta?”
    
    “Prepara todo, en una hora quedo libre” lo dijo de una manera entusiasta, era lógico lo que debía de estar pensando.
    
    Así lo hice, le comenté a mi esposo, y con voz de dormido, me dice está bien, disfruta. Mientras preparaba lo necesario, tomé la bata blanca, y la guarde en el bolso, con otras cosas más.
    
    Cuando llegamos al lugar me quite la ropa a escondida de Gino, y me puse la bata, así nos dirigimos a la gruta, apenas llegamos se metió en el agua, yo me quité mi prenda quedando solo con la tanga, que apenas me cubría, la mirada de mi “sobrino” fue cómica, por su expresión de asombro.
    
    Salimos del agua, ...
    ... rápidamente me la puse y nos fuimos hacia la playa, recostándome sobre la reposera, no cabían dudas el estado de Gino, observe disimuladamente, notando su bulto bajo su bermuda.
    
    Era obvio su estado, sabiendo que solo una bata cubría mi piel, tenía un deseo de volcarme sobre este joven, hacía varios días que carecía de relaciones sexuales, mi estado aumentaba mi libido, y las aguas termales se sumaban a ese apetito sexual.
    
    No quería ser la que iniciase ese posible encuentro, sacarme la bata era demasiado evidente, aunque me estaba acalorando bastante, por el sol reinante. Gino me pregunto si tenía calor, le comente que sí, mientras abría un poco la bata sin llegar a mostrar algo indecoroso. No sé si por el calor la criatura comenzó a moverse, llamándole la atención a Gino.
    
    Momento adecuado para decirme:
    
    “Puedo tocar tu panza para sentirlo?”
    
    “Si te atrae, hazlo”
    
    Al sentir su mano desplazarse por mi abdomen, sentí mojarme, cerré mis piernas, mientras su mano recorría mi piel.
    
    Confirmé que cautelosamente iba abriendo mi prenda, tratando de contenerlo en esa sutil estrategia, que después de varios minutos intenté relajarme, donde mi panza había quedado totalmente al descubierto, notándose gran parte de mis senos. Todo se fue desarrollando de una manera muy tenue, hasta que uno de mis pechos quedó al descubierto, que obviamente acarició suavemente, para iniciar algo más, al percibir que no oponía rechazo.
    
    Lentamente fue avanzando en su intento, notando que ...