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Despidiendo el año 2019
Fecha: 04/06/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... problema. Pare y le dije que fuéramos a otro sitio, me dio la mano y me llevó a su habitación. Nada más verla me gusto. Ni yo mismo la hubiera decorado mejor. Había un gran espejo en una de las paredes laterales, en la otra pared, un armario empotrado y las puertas con espejos. Había otro espejo grande, uno de cuerpo entero para verse cuando uno está vestido, que estaba sobre un pie con ruedas. El remate el cabezal de la cama, no era de forja como a mí me gustan, pero era de madera lacada blanca con barrotes y entre barrote y barrote que había una buena anchura, habían también espejos. Hice que se tumbara en la cama, me gire y me puse encima de ella, hacíamos un 69 perfecto. Mi lengua lamia hasta la extenuación su clítoris, logrando sacarle unos gemidos potentes. Su respiración aumentaba a toda velocidad y su mamada empezaba a no ser controlada por culpa de la excitación que tenía. Pero aun así, agarraba con fuerza mi polla y hacia delicias con su boca y su lengua. Algunas veces me movía como si estuviera follando y se la metía hasta la garganta. No era una competición, porque para mí follar no es una competición, follar es llegar a la excitación plena. Ella en cambio parecía que competía, hasta que sus caderas se empezaron a mover con mayor intensidad. Se movían hacia arriba y como haciendo medio círculos. Mis dedos presionaban sus nalgas y a ratos follaban su culito. Empecé a sentir sus distintos sabores, Estaba muy mojada y no me perdía nada, mi lengua lamia cada ...
... milímetro de su coñito, sin dejarme nada por recorrer, como también metía mi lengua dentro de su coñito follándomelo. Sabía que se había rindió cuando empezó a decir… “Que bien lo haces, no te pares… sigue así… me vas a hacer correrme… destrózame con tu lengua… Aaaayyyyyy… AAAYYYYYYY… me falta muy poco… poquiiiisimo… AAAAAHHHHHHH… CABRÓN… AAAHHHHHH… ME COOOOORRO, ME COOORROOOO… SI, SI, SIIIIIIII…” Empezaba a reponerse de su gran corrida, le entro una risita y me decía que había sido “demasiado” que nadie se lo había comido así, que era bárbaro y que por eso ahora me tocaba a mí. Muy decidida cambiaba de postura para seguir mamándome la polla. Aquí fue cuando empecé a controlar todo. Busque con la vista a Mario y estaba sentado en una mecedora baja, en cuanto le vi… “No sé qué haces ahí todavía vestido, pero tráeme algo para atar a esta zorra, que se va a enterar” A Mario se le ilumino la cara y se fue corriendo al armario y de allí saco una gran caja de color gris, como un pequeño baúl de plástico duro. Abrió la tapa y saco unas correas para inmovilizar. Se las puse a Adeleta y la deje boca abajo. Me levante y fui a mirar la caja, había todo tipo de accesorios sexuales. No tenían tantos como yo, que había tirado todo lo viejo y había comprado una magnífica colección que estaba sin estrenar. Mientras yo ojeaba todo, Adeleta le había dicho a Mario que se desnudara como lo había dicho yo. Al hacerlo vi lo que vi y eso dejo todo muy claro. Mario tenía su polla metida en ...