1. Mi primera cita con Carmen


    Fecha: 07/06/2022, Categorías: Confesiones Autor: D. Alexander, Fuente: CuentoRelatos

    ... de gravedad no perdona, los pezones duros, los observe un rato, mientras seguía bajando el vestido hasta caer al suelo; ella estaba desabotonando la camisa, la fue quitando poco a poco dejándola caer, pego los senos a mi pecho, sentí lo caliente que estaban, seguimos basándonos, mis manos acariciando el cuerpo, luego me aleje un poco de ella para verla parada frente a mi, en sandalias y pantys hilo sin brasier.
    
    Le dije. Es tan excitante verte ¿Puedes darte la vuelta? Lo hizo lentamente, con cara de picardía y deseo lujurioso, en palabras entrecortadas dije, "definitivamente tienes excelente gusto, esa prenda íntima te queda divina, es blanca, mi color favorito, de finos encajes, me gusta como te queda".
    
    la abracé y la bese, poco a poco la fui luego seguir llevando a la cama, me senté en la orilla, ella quedó de pie frente a mi, le besaba el abdomen, y metía la lengua en el ombligo, mis manos se aferraban a las nalgas, bajé hasta la parte más íntima, metí la cabeza y la nariz en medio de las piernas, inhalaba y exhalaba fuerte al mismo tiempo que la empujaba hacia mi, quedando casi sin respiración; pasaba la lengua por encima de la tela y ella acariciaba mi cabeza con los ojos cerrados y gemía, al rato me levanté sin quitar nada, la senté en el mismo sitio que yo estaba, me puse de frente, ella comenzó a desabotonar y bajar el cierre del pantalón, lo fue quitando lentamente hasta que llegó a mis tobillos dejándome en bóxer, ella veía el bulto, mi erección era descomunal, ...
    ... mi pene goteaba lubricante, ella frotaba y daba apretones con la mano, daba besos, pasaba la lengua y mordía con los labios.
    
    Luego la fui recostando lentamente, me arrodille a la orilla de la cama, le subí las piernas hasta que las rodillas estaban colocadas a la altura de sus pechos, las abrí lo más que pude, daba besos y apretaba con mis labios la vulva, pasaba la lengua como un perro sediento, mojando más la blonda de ese diminuto triángulo que medio tapaba su humedecida cueva, besaba los muslos, y le decía lo rico que es tenerla así.
    
    Sin prisa fui quitando el hilo quedando completamente desnuda, ella se sentó en la cama, me fue quitando el bóxer hasta dejarme desnudo; nos acomodamos en medio de la cama, me subí sobre ella, nos besábamos, fui bajando hasta llegar a los senos, ahí me detuve a chuparlos con deseo uno a uno, seguía bajando hasta llegar a la vagina, le comencé hacer el sexo oral, paseando la lengua por su raja caliente y mojada del néctar cristalino que emanaba como una fuente.
    
    Con destreza mi lengua fue explorando hasta encontrar el clítoris, ese punto donde su cuerpo vibra sin poder controlarlo, donde se excita y quiere gritar, sus talones literalmente se encajaban en mi espalda, sus manos acariciaban y jalaban el cabello, poco a poco la fui colocando de lado sin dejar de chupar y lamer, quería poco a poco llevarla a la posición del (69) de medio lado para así ambos darnos el más divino placer. Al llegar a esa posición, lo tomo con una mano comenzó ...
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