1. Memorias inolvidables (Cap 2): Don Timoteo Sampedro Tremedal


    Fecha: 23/06/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    Don Timoteo Sampedro Tremedal es mi padre. Un auténtico macho ibérico. Es grueso y panzudo. Hace unos años no era tan panzudo, pero siempre ha sido grueso. Usa gafas para leer, pero lee ya poco porque se le cansa la vista. Es buena gente. Nada tiene que ver con que no nos hablemos mucho porque él es un macho de toda la vida y yo un maricón de mierda. Mi padre quisiera que yo volviera a casa, me toleraría siempre que no hiciera ningún escándalo. Pero aunque no regrese, quisiera que le aceptara su dinero para vivir con más holgura y confort.
    
    Creo que la culpa de la intolerancia de mi padre la tiene mi madre que es orgullosa, vanidosa y de ideas pobres y fijas. Mi padre, si se quedara viudo, mandaría a todos sus hijos, excepto a mí, fuera de su casa y se quedaría conmigo. A él le gusta la liberalidad, sin escándalos. Sabe que tampoco me agradan mucho los escándalos y que soy liberal en todo o en casi todo. Voy a explicar por qué mi padre me prefiere a mí y ha tenido que hacer un papelón para echarme de casa y arrepentirse sin remedio, porque no tengo ganas de volver y me encuentro más a gusto como vivo ahora.
    
    Cuando mi madre prohibió a mi padre que la pretendiera en la cama para un polvo, él se quedó desorientado. Mi madre le había dicho que se fuera de prostitutas. Yo entiendo a mi padre. Si sentía necesidad de follar, estando en plenas facultades sexuales, dedicarse a masturbarse no le apetecía en absoluto. Para un macho ibérico como mi padre la masturbación es solo un ...
    ... pasatiempo gratificante para adolescentes y jóvenes novios a quienes espía su futuro suegro para que no se monte a la hija antes de casarse. Cuántas veces me dijo mi padre, siendo yo adolescente, que no me preocupara si me daban ganas de masturbarme, porque eso es propio de adolescentes. Me contaba también que después de estar en casa de su futuro suegro, junto a su futura esposa, que sería mi madre, sin poder tocar ni un dedo de la muchacha, cuando regresaba a casa, se iba directamente al amplio jardín de la mansión de mis abuelos y se echaba un palote de padre y muy señor mío, que a veces con una sola pasada no era suficiente y, después de eyacular, seguía dándole al manubrio hasta que se le volviera a levantar y de nuevo disparar unos cuantos trallazos de semen.
    
    Me imaginaba a mi madre muy cruel de decirle a su marido que no se le acercara porque se la cortaba y mi madre es de armas tomar como mi abuelo materno. El único que ha podido domar a mi madre fui yo cuando le dije que sus recomendaciones me daban asco porque eran de pura hipocresía. Le dije que su palabra no valdría nada hasta que no dejara a mi padre que la follara. Mi pobre padre tuvo que escuchar las recriminaciones de su señora esposa porque sospechaba que mi padre me había contado cosas propias de la vida conyugal. No se defendió mi padre porque es un hombre bueno que siempre ha estado enamorado de su mujer. Pero como yo había escuchado las recriminaciones de mi madre, salí al paso para decirle que ella no ...
«1234...8»