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Memorias inolvidables (Cap 2): Don Timoteo Sampedro Tremedal
Fecha: 23/06/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... podía hablar de cosas propias de la vida conyugal porque ya no las tenía con mi padre, por eso él tenía que buscarse otras mujeres. Fue entonces cuando insinué mi orientación sexual porque le dije: — No me casaré nunca, si lo he de hacer será con un hombre, porque siempre tenemos ganas de follar. Pero no me hicieron caso, me tomaron como deslenguado, osado, maleducado, infame y toda clase de epítetos que me ilustran como un desvergonzado. Sé que mi padre se alegró de mi defensa y que bajó los humos de mi madre, porque el pobre no se podía manifestar. Para mí, mi padre siempre fue un tío guapo, muy macho, demasiado para mi gusto. Mi padre era de esos que piensan que un varón no debe lavarse mucho, ni perfumarse demasiado, que todo eso es de maricones. Mi padre era de esos que les gusta tener pelo por todo el cuerpo, que nunca se lo corta, que sus sobacos son verdaderos bosques sin podar, su pecho ha de tener todo el pelo que ha salido durante toda la vida, excepto los que lamentablemente se van cayendo por sí solos. Los machos ibéricos son osos. Por eso huelen que apestan. Sobre todo en verano van dejando una estela de malos olores allá por donde quiera que transiten. Cuando mi padre se dio cuenta una vez que nos fuimos a bañar a la piscina de un amigo que yo no tenía pelos ni en el pecho ni en los sobacos, que estaba perfectamente afeitado y mis sonrosadas carnes lucían al sol con esplendente brillo, se volvió loco. Se puso a decirme de todo. Era yo un ...
... jovencito que despuntaba como homosexual. Antes había ocurrido que nos fuimos muchas veces a bañar, pero yo era adolescente y pensaba él que no me salía aún el pelo, pero en esa oportunidad se le fue su mundo a los pies. Entonces para que comprendiera bien mi postura, me bajé la pantaloneta que usaba como bañador y le mostré que tenía muy bien afeitados mis genitales. No dejó de mirar porque, al no haber pelo, pudo darse cuenta que mi polla colgaba como tres veces más extensa que la suya y alucinaba de escándalo. ¿Os imagináis que el hijo sin pelo tiene la polla dos veces o tres más larga que su padre? Para él supuso una auténtica humillación y vergüenza. Quise coger a mi padre con el brazo sobre sus hombros para explicarle donde estaba la hombría de una persona y no le gustó, ya comenzó a sospechar de mis inclinaciones sexuales como él solía decir. No obstante, le expliqué que ser hombre para el varón, el jefe de la casa, era saber gobernar la casa, no ser un macho ciego. Le dije: — Papá, casi siempre hueles mal, a sudor acumulado y molestas a la gente que pasa por tu lado. Eso no es de ser hombre, sino un guarro. Recórtate el pelo para que no acumule tanto sudor, rebaja la pelambre de tus axilas, de tus genitales, que hueles a orina. Que eso no es ser el hombre. Huelen mal los cerdos, los patos, los conejos y todos los animales encerrados. Un hombre libre es un hombre presentable, que hay agua corriente, champú, jabones, perfumes suaves para el verano, más cálidos para el ...