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El increíble regalo de mi sobrino.
Fecha: 11/07/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... pensamientos seguían en mi cabeza y ni yo misma me reconocía, ya que durante tantos años jamás le había puesto los cuernos a mi marido ni tan solo me lo había llegado a plantear. La verdad es que esa noche los dos nos lo pasamos de maravilla, por eso al acabar y ante su cara de incredulidad, le besé en los labios y lo felicité como a todo un campeón por la buena faena que me había realizado. Seguidamente y tras darnos las buenas noches nos pusimos a dormir, cosa que él hizo al momento empezando a roncar como siempre, pero yo no pude porque aún seguía pensando en todo lo que había ocurrido y no sabía qué hacer, así que decidí por lo menos intentar relajarme un poco y esperar a los próximos acontecimientos. Al día siguiente al levantarnos por la mañana, mi sobrino nos comentó que tenía que ir a arreglar unos asuntos de trabajo y que estaría fuera todo el día, por lo que tan solo vendría a casa a la hora de cenar. De lo ocurrido hasta entonces nuevamente nadie comentó nada, por lo que llegué a pensar que tal vez ahora los jóvenes eran más liberales y actuaban de esa forma y yo tan solo había sido una mal pensada, cosa que definitivamente me dejó mucho más tranquila. Luego tras despedirse de nosotros, seguimos con nuestra rutina de siempre y durante todo el día ni nos llegamos a acordar ya más de él. Al llegar la noche vimos que regresó un poco más alegre de lo normal, pero aún así nos estuvo intentando explicar todo lo que había podido solucionar para su ...
... empresa. Luego a continuación, estuvimos cenando y viendo un poco la tele. Al final nos comentó que al día siguiente tendría ya solo una última reunión y tras ella habría concluido su trabajo allí, por lo que había decidido que regresar a su casa ese mismo día, no sin antes agradecernos una y otra vez nuestra gran hospitalidad. Dicho eso y tras desearnos buenos sueños, nos fuimos a dormir. Yo esa noche decidí ponerme lo más sexi que pude, con tan solo un picardías y un pequeño tanga todo de color negro, para ver si así mi marido se animaba de nuevo y me volvía a follar como en la noche anterior, pero fue caer en la cama y apagó la luz, se puso de lado mirándome, y en un momento empezó a roncar, así que con gran decepción para mí, encendí la tenue luz de mi mesita de noche y de nuevo abrí el cajón en el cual guardaba mi fiel consolador junto a un libro que estaba leyendo y tras mirarlo nerviosa y con muchas ganas, al final e incomprensiblemente esa noche me decidí por la lectura. Entonces, al cabo de un instante y cuando más concentrada estaba en ella, sentí como alguien trataba de abrir con mucho sigilo la puerta de la habitación, y la verdad es que me asusté bastante, aunque enseguida vi que era mi sobrino en pantalón de pijama, el cual con un dedo cruzando sus labios me indicaba que guardase silencio, mientras iba mirando a mi marido y se iba acercando muy despacio hacia mí. Luego se sentó al borde de la cama ante mi cara de incredulidad y cogiéndome el libro con sus ...