1. NOCHE DE BIRRAS CON UN COLEGA HETERO, I.


    Fecha: 24/07/2022, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... carcajadas comenta que se hace más pajas ahora que cuando tenía quince años. Escuchar eso y sentir el roce de nuestras piernas de manera casual mientras reímos me provoca un escalofrío que eriza cada pelo de mis piernas. No puedo evitar poner una mano sobre mi paquete para recolocarme la polla.
    
    Parece que no está incómodo con el tema del sexo y continua explicándome sus intimidades. Hace mucho calor y se quita la camiseta dejando a mi vista sus bíceps tatuados y una fina capa de vello sobre su pecho. Espero que cambie pronto de tema porque he vuelto a recolocarme el cipote dos veces más. No se si por casualidad o por efecto espejo veo que a él le ha ocurrido lo mismo.
    
    Según me explica lo que más hecha en falta es recibir una buena mamada. Mi mente ya va por libre y algo debajo de mis calzoncillos empieza a estar más que morcillón. El muy cabrón continua con el tema: “Joder, ¿sabes lo que es estar seis meses sin notar una lengua lamiéndote las pelotas o besando la punta del rabo?”. No se que contestar, mi mente se ha bloqueado, creo que la sangre no llega a mi cerebro y que toda ha quedado acumulada en mi polla.
    
    En un momento llega a contarme que se ha planteado irse a algún club de estos de luces rojas y azules fosforescentes que iluminan la vieja carretera nacional de nuestro pueblo. Le contesto que ni se le ocurra, con treinta años no puede pagar para recibir una triste mamada. Le animo a salir de copas alguna noche y ligar con alguna chavala aunque sea para un ...
    ... polvo de borrachera de una sóla noche. No tiene ganas de ligar. Dice que únicamente se liaría con alguien de mucha confianza para pasar un rato divertido y de buen rollo sin más complicaciones. Por mi cabeza ya corren fantasías y llego a plantearme si ese comentario tan concreto guarda algún mensaje indirecto aunque se que Andrés nunca ha sido de esos heteros que ha tenido dudas con su orientación.
    
    Esta frase marea a mis neuronas y vuela mi imaginación: la combinación de cerveza, tío bueno sin camiseta y conversación de sexo me está volviendo loco. No es consciente de lo que me está provocando, más aún cuando me pregunta por el tiempo que llevo sin que una tía me coma la polla. Sabe que llevo con mi pareja un puñado de años pero también que soy un poco cabrón y que en alguna ocasión he terminado echando un polvo con alguna tía en una noche de esas de demasiado alcohol y otras sustancias… El jodido me propone que le acompañe a uno de esos clubs y que compartamos un rato con una de las chicas: “Imagínate, los dos allí sentados en la cama y la tía arrodillada comiéndonos las pelotas a los dos”. No puedo evitar soltar una carcajada y decirle que está zumbado. Él mientras se levanta y se dirige hacia la nevera a abrir otros dos botellines, mientras mi mirada se centra en ese culo que aparece apretadillo bajo sus vaqueros y en esa espalda ancha y tatuada que ya sé que será motivo de mi paja antes de irme a dormir. Cuando vuelve a sentarse insiste en el tema. Vuelvo a reír y le ...