-
NOCHE DE BIRRAS CON UN COLEGA HETERO, I.
Fecha: 24/07/2022, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... y le respondo que yo por un buen colega hago lo que haga falta porque no puedo permitir que un tío esté tanto tiempo sin saber lo que es una buena corrida. Justo en ese momento se apaga la televisión, hemos estado más de dos horas sin tocar el mando y el programador de ahorro se ha activado. Al encenderla el reloj marca las cuatro de la mañana y nuestro comentario simultáneo es idéntico: “mierda, ¿ya son las cuatro?”. Ambos trabajamos por la mañana y decidimos dejar la cerveza y acordar otro día para continuar charlando. Tras un choque de manos y un abrazo acompañado, de nuevo, por un “sin mariconadas” por su parte nos despedimos. Me meto en la cama con intención de aprovechar las pocas horas antes de ir al curro para dormir pero el calentón que llevo me obliga a sobarme las pelotas. Cuando ya estoy agarrando la base de mi rabo y empezando a pajearme con suavidad suena el teléfono, ¿quién coño envía un WhatsApp a estas horas? Andrés me ha escrito para agradecerme el rato de buen rollo y para recordar que tenemos que repetir una ...
... noche de colegas: Tras esta frase, recibo una foto donde se está agarrando la polla por encima de sus calzoncillos. Ahora soy yo quien le envía una foto de cómo me estoy sobando el paquete. Vuelvo a acariciar el bulto que provocan mi polla y mis pelotas. Tras acariciar lo largo y ancho de mi rabo puedo sentir una zona húmeda sobre la región de tela que cubre el capullo de mi cipote. Me quito los calzoncillos y ya completamente desnudo en la cama y con la punta de los dedos de mi mano izquierda comienzo a acariciar mis huevos. Ese cosquilleo provoca, como acto reflejo, que se me encojan las pelotas y toda la sangre se recoloque en mi rabo haciéndolo endurecer un poco más. Observo con detenimiento la imagen, mi cuerpo desnudo. No tengo un pollón de esos de más de veinte centímetros pero la verdad es que creo que gasto una buena herramienta y, sobretodo, que me parece bonita. No hace falta que cuente que el pedazo de paja que ha caído, el calentón es tan grande que me corro de una forma que ya ni recordaba. Ahora sí que dormiré cómodo.