1. Mario (17 de 22): Pasando el verano y más (2)


    Fecha: 22/08/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... volvía a caer una y otra vez.
    
    De pronto sentí como se le estaba endureciendo la entrepierna, él se dio cuenta de que lo había notado, se puso intensamente rojo mirándome avergonzado sin moverse.
    
    -No es lo piensas Marito, ha sido sin querer. -sentí una pena enorme por aquel bendito chico que, a pesar de lo que me hizo, se mostraba tan vulnerable e inocente.
    
    Dejé de moverme y le cogí la cara con las dos manos.
    
    -Yo no pienso nada Aldo, te has excitado y nada más.
    
    -Sí pero te vas a enojar conmigo. -le miré directamente a los ojos, tenía un velo en ellos para arrancar a llorar, le pasé la mano por el rostro acariciándole.
    
    -No me voy a enfadar, eso es natural. -le miré los labios que le temblaban y sentí el remordimiento de ser la causa de que aquel buen chico sufriera, acerqué mis labios y los uní a los suyos, intenté entrar con mi lengua en su boca pero no la abría o nunca había besado.
    
    -Te quiero besar Aldo, tienes que abrir la boca y cuando meta mi lengua tienes que acariciarla con la tuya. -me miraba horrorizado sin terminar de creerse lo que le estaba pasando.
    
    Volví a besarle de nuevo y tuve que empujar con fuerza con la lengua para que reaccionara, abrió su boca y con timidez empezó a frotar su lengua con la mía.
    
    A medida que el beso se prolongaba sentía como su bulto crecía y se endurecía debajo de mi culo. Nos separamos un momento.
    
    -¿Te gusta Aldo?
    
    -Nunca había besado así a nadie Marito.
    
    -Lo sé, ahora bésame tu, mete tu lengua y ...
    ... juega con ella en mi boca. -se volvía más atrevido y osado, y aprendía a la velocidad del rayo.
    
    En estos momentos y ya como estábamos, tenía que seguir adelante, yo mismo había empezado a sentir una suave excitación que hacía que mi ano palpitara.
    
    -¿Quieres follarme Aldo? -me miraba totalmente ruborizado, abriendo la boca sin que las palabras salieran de su garganta.
    
    -¿Sí o no Aldo?
    
    -Sí, pero no te enfades como aquella vez.
    
    -En aquella ocasión me forzaste Aldo, ahora lo quiero, es totalmente diferente. ¿Has vuelo a estar con un chico?
    
    -No me gustan los chicos Marito.
    
    -¿Cómo que no te gustan, me violaste y ahora quieres follarme y no te gustan?
    
    -No, no me gustan, no soy como mi tío, me gustan las chicas y ellas se burlan de mi.
    
    -No debían hacerlo Aldo, tienes unos ojos negros preciosos y cuando sonríes estás guapo, tienes que sonreír más y tener confianza en ti, además estás cogiendo un cuerpazo de envidia.
    
    Me reía regocijado besándole la cara que ardía, la tenía tan roja que pasaba a violeta en algunas partes, su verga seguía muy dura a pesar de su confesión sobre los chicos.
    
    -¿Conmigo que te pasa? Yo también soy un chico, tengo un pene.
    
    -Tu eres diferente, eres más guapo que todas las chicas del barrio, muchos hombres lo dicen. -me conmovía su inocencia y sencillez al hablar, su temor a decir algo inapropiado y que ofendiera. Me cambié de posición y cabalgué sobre sus piernas duras y grandes volviendo a abrazar su cuello y besarle ...
«1234...9»