1. Te comería el culo y te cagarías de gusto


    Fecha: 23/08/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... entre sus tetas, unas tetas gordas y redondas, con areolas marrones y cojonudos pezones. Pisó una zapatilla de deporte con la otra y se las quitó, después abrió el botón del short, bajó la cremallera y lo sacó. Tenía el coño gordo, totalmente rasurado y con la raja pequeña. Se dio la vuelta y vi su hermoso culo y su espalda con la bandera de Galicia tatuada en ella.
    
    -¿Te gusta? Soy nacionalista.
    
    -¿Y qué más?
    
    Se volvió a dar la vuelta.
    
    -Okupa, atea y bisexual. ¿Qué tienes qué decir a eso?
    
    -Que habrá que echarle un polvo a la nacionalista, otro a la okupa, otro a la atea y un par de ellos a la bisexual -le dije mientras abría la botella de rioja con un saca corchos de los de los chinos que regalaban al comprar un pack de tres botellas.
    
    -Eso es darle conversación a una chica. No me dijiste si te gustaba mi tatuaje -dijo.
    
    Llené dos vasos de plástico con vino.
    
    -¿Quieres que te diga la verdad? -Le pregunté ofreciéndole uno de los vasos de vino.
    
    -Aunque duela.
    
    -No me gustan los tatuajes, quien me gustas eres tú. Eres la mujer perfecta.
    
    -¿Cuánto te gusto?
    
    -¡Ni te lo podrías imaginar!
    
    Me dejó con el vaso en la mano. Me desató los cordones de los zapatos, me quitó los zapatos y los calcetines. Se levantó, me quitó los vasos de la mano, los posó encima de la mesita, me sacó la camiseta, los pantalones grises de tergal y los slips. En cuclillas cogió en la mano mi polla morcillona y lamió el glande y chupó la cabeza hasta que se puso ...
    ... dura.
    
    -Vamos para cama -dijo.
    
    Me eché sobre la cama. María subió encima de mí y me puso el culo en la boca.
    
    -Dale besitos a mi ojete.
    
    Le di besos negros, besos con lengua. Después me puso el coño en la boca.
    
    -Dale besitos a mi clítoris -dijo.
    
    Se lo besé. Quise meterle mano en las tetas y me dio con las palmas de sus manos en los nudillos.
    
    -Lámelo.
    
    Se lo lamí tantas veces cómo quiso.
    
    -Mete y saca tu lengua dentro de mi vagina.
    
    Le follé el coño con mi lengua hasta que me lo quitó de la boca.
    
    -Más, quiero más -le dije.
    
    -Calla, bobo, calla que esta noche te vas a hartar de coño.
    
    Me puso un pezón en los labios.
    
    -Lame y muerde suavemente.
    
    Mi lengua lo lamió, lo mordió, lo aplastó y después chupé su areola y la mamé mientras sentía su coño mojado aplastando mi polla y deslizándose desde los cojones a la cabeza y de la cabeza a los cojones...
    
    -Mamas bien -dijo poniendo el otro pezón entre mis labios.
    
    Seguí lamiendo, chupando y mamando hasta que necesitó polla.
    
    -Preparado para ver cómo me corro -me preguntó al incorporarse.
    
    -Sí.
    
    Cogió en la bolsa de la tienda la margarina, la abrió y me untó la polla con ella usando las dos manos.
    
    -¿No irás a hacer un bocadillo con mi polla? -bromeé.
    
    -El chorizo no lleva margarina.
    
    Cuando vi que clavaba un dedo en la margarina y después se lo metía en el culo supe lo que iba a hacer. Me encantó la idea. María, después de quitar el dedo del culo, cogió mi polla, la frotó en el ojete y clavó la ...
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