1. Mi vecina le toma gusto a follar


    Fecha: 28/08/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... su piel se erizaba, como gemía y como “protestaba” por lo que le hacía, pero no se quitaba y se colocaba para que siguiera haciéndoselo. Pero no solo le hacía eso, con mis manos “atacaba” su coño desde atrás, acariciaba su clítoris y mis dedos se metían en su mojado coño sin ningún problema. Ya no estaba ni tensa, ni nerviosa, ni nada parecido, simplemente estaba igual de cachonda que esta yo. Hasta el punto, que la muy zorra hizo el paripé de querer salirse de la cama, como hizo al principio. ¿Era una provocación? Pronto lo sabría, porque sin dejar de morder y lamer, su cuello, hombros, azote de nuevo su culo, con más vehemencia que la primera vez y me encanto sentir, notar, que le había gustado. Me ponía cachondo su provocación.
    
    Le susurre al oído, “Jovencita pero muy putita, seguro que al final lo serás más que tu madre” ella sin mucho convencimiento me respondió, “No me digas eso, sabes que no lo soy” azote con más ganas su culo, le di una buena tanda en ambas nalgas y no pudo contenerse, se le escapo un “SIIIIII” y entonces le dije, “Tienes razón no eres una putita, eres muy puta” ella que se le notaba muy cachonda me soltó, “Y tu un cabronazo, pero ¿Vas a seguir hablando o vas a hacer algo?”
    
    Estaba en una de las posiciones que a su madre le gustaban. Me coloque detrás, me puse un condón y empecé a meterle el rabo. No costo porque estaba muy mojada, pero estaba bastante más apretada que su madre, algo también normal, daba gusto como rozaba mi rabo dentro de su ...
    ... coño. A cada penetración ella decía un “Augggg” muy profundo, pero se tapaba la boca con la almohada. La follada estaba siendo buena, pero la notaba incomoda. Sin dejar de follarla le pregunte y me dijo que prefería otra posición. Quería a cuatro patas y le dije que lo hubiera dicho antes. Como avergonzada me dijo, “Es que a mi novio no le gusta porque se viene muy pronto y no sabía si” corte la conversación, otra vez con cierta “brusquedad” la coloque casi al borde de la cama y en esa posición empecé a follármela.
    
    Una vez que me agarre a su cintura con mis manos, para que no se escapara, empecé a follarla con un ritmo suave y decidí ir aumentándolo, según viera como reaccionaba ella. El ritmo era ya un ritmo fuerte y Clara era de las que digo yo asmáticas, porque ya no se contenía, se expresaba con una respiración fuerte, gemidos sueltos y cuando levantaba la cabeza le salía un gemido ronco. Me chupe un dedo pulgar y empecé a “jugar” con la entrada de su culo, al notarlo se tensó, pero un par de azotes la relajaron. Estaba muy claro que ese culo inexplorado, lo que me puso muy cachondo. Quise ver su estado real y nada mejor que aminorar la follada. “Pero ¿Qué HACES? JODER, JODER, JODER, ahora no, ¡AHORA NO!”, quite el dedo de su culo, agarre bien sus caderas y la penetre al máximo, si no la tuviera agarrada hubiera salido lanzada.
    
    Ya no se contenía, gemía en alto, gritaba, cuando le decía “Vamos puta, córrete, ahora eres mía” ella solo me decía, “Si, siiiiii, me voy a ...