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Mi vecina le toma gusto a follar
Fecha: 28/08/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... no eres ninguna puta, solo te lo dije en el contexto del momento y es como te lo tienes que tomar, seguro que tú me has llamado otras cosas similares en tu cabeza, la diferencia que tú no te has atrevido a decirlo, por tu cobardía y yo lo he hecho. Y ¿Cuándo me he metido con tu novio? Que yo sepa nunca. - No soy ninguna cobarde y claro que te metiste con mi novio. Cuando me preguntaste eso de, ¿Qué diría tu novio de ver a su chica así, siendo tan, ya sabes? - Dilo sin miedo, tan puta. Pero eso no es meterme con tu novio. Me has tocado el rabo, me lo has pajeado, ha estado entre tus piernas, ¿Sigo? - Vale, déjalo. - Se que todo eso son escusas, no creo que nada de eso te moleste en verdad. Te molesta lo de tus padres. - Pues SI, CLARO QUE ME MOLESTA ¡¡JODER!! Eso de saber que alguien se tira a mi madre y encima delante de mi padre. (Su cara se puso muy tensa) ¿Puedo ir al aseo? - Claro que puedes, vaya preguntas. Recogí los platos y los cubiertos y los lleve a la cocina. Me senté en el sillón a esperar a que saliera. Oí la cisterna y que se abría la puerta y venia. Apareció completamente desnuda, con cara de timidez, específico, desnuda, desnuda no, que llevaba el calzado de cuña. ¿Era en verdad timidez? Me quite la camiseta que llevaba, luego los pantalones y me quede también desnudo. Me acerqué, la pregunte si estaba segura y su respuesta fue abrazarme y darme un morreo. Coloque mi rabo entre sus piernas y ella respiro fuerte, se contenía. Me miro y me ...
... dijo, “Pero con mi madre ya no más, ¿Vale?” me aparte y me miro sorprendida. Aunque me tenía muy cachondo, muy seriamente le dije. “Mira Clara, ahora no quiero hablar de eso, no me comprometo a nada. El único compromiso que tengo ahora mismo, es hacerte gozar. Que veas lo puta que puedes ser y lo cabrón que voy a ser follándote. Pero si no quieres, ya sabes dónde está la puerta” Me miró fijamente, se acercó, nos abrazamos y cuando la llevaba para mi habitación me dijo, “Aunque no soy muy ruidosa y aunque mis padres se han ido a comprarle ropa a mi hermano, prefiero otra habitación si en la tuya estuviste con mis padres” no la hice caso y nos fuimos a mi cama. La veía decidida, con muchas ganas, pero algo tensa, nerviosa y con un punto de vergüenza tal vez. Para eso no hay nada mejor que mis labios, mi lengua por su cuerpo. Ella se tumbó boca arriba y tal vez con un poco de brusquedad, le di la vuelta para quedar boca abajo. Se quiso revolver, no por haberle dado la vuelta, sino porque olía a su madre. No me había dado tiempo de cambiar las sabanas, pero no se lo permití y en ese momento probé por primera vez ese culazo, duro y prieto que tenía, soltándola dos buenos azotes. No se los espero y nada más dárselos, lo que hice fue lamer, besar y morder, la zona donde recibió mis azotes. Sacándole los primeros gemidos, aunque muy comedidos. En eso no se parecía a su madre. Deje esa zona y subo lamiendo su columna, hasta llegar a la nuca y su cuello. Me ponía cachondo ver como ...