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Mi vecina le toma gusto a follar
Fecha: 28/08/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... correr, que llego, que lleeeeeego” y se corrió haciendo aspavientos con su cabeza y gritando de todo, me insulto, se insultó a sí misma, una pasada. Se dejo caer sobre la cama y seguí follándomela, en esa posición, se lleve una mano por debajo para llegar a su clítoris y mientras me la follaba le tocaba. Volvía a estar otra vez a punto y yo también. Nos corrimos los dos de forma muy potente y me quede tumbado encima de ella, los dos en silencio y solo se oía nuestras respiraciones entrecortadas. Nos movimos y nos tumbamos uno al lado del otro. Clara se quedó medio abrazada a mí y entonces la abrace también. A los pocos minutos ya estábamos tonteando de nuevo. Ni me había dado cuenta de que seguía teniendo el condón puesto. Clara miraba sonriendo y me decía en plan jocoso, “Por lo que se ve no te dejaron bien anoche, porque vaya corrida” fue ella la que me quito el condón. Se agacho y se puso a comerme el rabo. Su culo no tenía experiencia, pero su boca si, la mamaba muy bien. La puse encima mía y empezamos a hacer un 69. Me encantaba sentir como restregaba su coño en mi boca, me ponía muy cachondo, me llenaba la boca de lo mojada que estaba. Empecé a jugar de nuevo con su culo, los jugos de su coño me servían para lubricar mis dedos. Esta vez no protestaba, se dejaba hacer y me estaba resultando más fácil follarle el culo. Aunque algunas veces tenía que parar porque se quejaba más de la cuenta y no quería estropear el momento. Vi como abrió más sus muslos, como se pegó ...
... más a mí y al momento, se quedó parada, para luego contonearse sobre mi boca de forma caliente, se estaba corriendo. Se saco el rabo de la boca y gimió con rotundidad, se dejó llevar, no hay nada más bonito, más caliente que ver cuando no se cortan, hasta el punto de que te entran ganas de correrte. Se quito de encima, se tumbó y empezó a hacerme una paja con furia, con ojos libidinosos, me pidió que no me corriera en su boca, que quería que me corriera en sus tetas. Me la mamaba a ratos y otras me lo hacía solo con su mano. Me miraba hipnotizada y me hipnotizada, tenía una mirada muy “viciosa” es una locura ver la cara de una mujer así, pone a mil. Quería correrme en su boca y se lo dije, puso una cara rara, nunca se habían corrido en su boca y no quería. No insistí, ella siguio y cuando estaba bastante a punto la avise. Se quito el rabo de su boca, lo pegó contra uno de sus pezones, relajo el movimiento y con la otra mano se tocaba su clítoris. Era una imagen preciosa, me miraba como diciendo, córrete que quiero correrme cuando te corras. Quite su mano de mi rabo, le di un morreo y le dije que ya lo hacía yo. Cambio su mano, la que tenía tocándose su coño la llevo a tocarse el pezón libre y con la que me hacia la paja a mí, la llevo a su coño. Me puse a hacerme yo la paja, teniendo pegado mi capullo a su pezón. Solo se oían nuestros jadeos, nuestra respiración profunda. Nuestras miradas tenían mucha “tensión” pero tensión de placer. Ella me miraba, se mordía el labio ...