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Mi vecina le toma gusto a follar
Fecha: 28/08/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... yo, que él quiso ponerse protección y no le di tiempo. No me ha dado tiempo ni a pensarlo, además sabes que me gusta hacerlo a pelo, perdona, si te ha molestado”, Ricardo se quedó sin saber que decir, pero se le veía queriendo decir algo, pero no le venía nada a la cabeza. Cuando Sonsoles se dio cuenta de que su marido quería decía algo, ella cambio el tema de conversación diciéndole, “Lo que es más preocupante que tu hija, nos quiera controlar nuestra vida. Porque te darás cuenta que lo de Pablito, es una excusa que se ha buscado para jodernos la noche” Ricardo movió la cabeza afirmativamente. Mientras se vestía Sonsoles, dije que en ese momento me apetecía algo dulce, que era una faena no tener ni chocolate ni nada, fue un comentario para quitar tensión. Ricardo me dijo que porque estaban las cosas como estaban, que si no me acercaba una tableta de chocolate o mejor tarta, que por lo que se ve Sonsoles s pasaba el día haciendo tartas y sospechaba que a él no le debían de gustar mucho. Solo añadí que a mi si me gustaban las tartas. A pesar de ese momento distendido, veía en la cara de Ricardo cierto malestar y suponía que se traduciría en un distanciamiento. Al día siguiente, después de comer, me tumbe en un sillón que tengo, que da masajes. Es donde más me gusta echar una siesta siempre que puedo y ese día era uno de los que podía. Estaba ya casi en modo amodorramiento, los parpados ya no me respondían y estaba alcanzando el nirvana, cuando se oyó un largo y ...
... estrepitoso sonido del timbre de la puerta de mi casa, quise ignorarlo en un primer momento, pero sonó nuevamente. Me acorde de toda su familia, me daba igual quien fuera e iba dispuesto a darle la bronca, por llamar a esas horas y de esa manera. Ni mire por la mirilla, abrí la puerta con bastante mala leche. Era Clara y traía en sus manos una tarta de frutas, la verdad con muy buena pinta. Me contuve, respire profundamente y la invite a pasar. Dudo pero al final entro. Dije de probar la tarta y ella me decía que no hacía falta, pero insistí y nos pusimos dos trozos de tarta. Fue clara la que inicio la conversación. Antes diré que venía vestida discreta pero a su vez llamativa, normal con ese cuerpo y teniendo solo 18 años. - ¿Quieres saber qué es lo que más me desquicia de ti? - Pues la verdad que no. - Me da igual, te lo diré de todas maneras. Es ese aire de suficiencia que tienes. Eso de decir todo como te viene a la cabeza, el no ponerles filtros a las cosas. - Te lo he dicho me daba igual, aunque en eso me has descrito bastante bien. Es cierto que no me gusta ponerles filtros a mis palabras, a mis pensamientos, porque así nadie se lleva engaños conmigo. - Es que te pasas muchas veces. Como decirme lo de, ya sabes, no soy eso. Como lo de meterte con mi novio, tampoco me gusta y luego eso de que creas que estoy por ti, como si fueras irresistible. Te lo tienes muy creído. - Igual que antes estaba de acuerdo ahora no lo estoy. No soy ningún creído. Se de sobra que ...