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La rebelión de mi madre (V): La tanga roja en la canilla
Fecha: 01/09/2022, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos
Anteriormente: Pase el domingo en la casa de mi madre, a la hora de la siesta me levanto para darme una ducha y en el camino paso por el cuarto de mi madre, la veo durmiendo con su falda deportiva. Pude ver sus grandes nalgas y una bombacha de algodón que se perdía entre ellas, mostrando el relieve de una vagina revelando que estaba con poco o nulo vello. Por la noche al regresar a mi casa, termino mirando porno, mi búsqueda fue el de "maduras follando jóvenes" La recomendación del buscador fue el de una madre que se tienta con su hijastro. Dude en entrar, pero termino cediendo clickeando en el enlace. Un tanto absurdo el argumento, pero quedé mirando como esa madre y su hijastro se tientan y tienen relaciones como cualquier pareja. No me toqué, solo miré. Y en el momento culmine cuando está por acabar dentro de su madrastra, me invade la culpa y cierro la ventana y la computadora. En la madrugada el recuerdo de lo visto en la casa de mi madre, el video porno y la memoria de lo vivido con Maribel me provocan una erección que empapa de líquido preseminal mi bóxer. Me masturbo con los ojos cerrados durante varios minutos, explota la leche hasta mi cara, empapando mi pecho y abdomen. Al siguiente día me levanté como si nada hubiera pasado. Hice mis tareas de rutina con mi nuevo puesto. Trate esas noches de llenarme de actividades para no tentarme con entrar a esa categoría de porno que me perturbaba. El problema de algunas adicciones es ...
... que uno las reemplaza con cosas similares, así fue como me descargué una aplicación. Y mi búsqueda amplió el rango de edad, ya no solo de mi edad, sino que llegué a buscar unos años más y terminé ampliando hasta los 45, de manera hipócrita ya que madre tiene 50. Los corazones empezaron a dispararse hacia las que estaban de 40 a 45, y rápidamente obtuve match. Pánico me entró por la efectividad de tal aplicación, así que solo me quedé en una charla de iniciación sin animarme a más. Decidí entonces anular mi perfil y hacerme un perfil falso, con un rostro similar al mío, pero no siendo yo. Los match cuestan más, pero ahí están, me da libertad para desenvolverme y buscar decir cosas fuera de lugar. Las conversaciones se ponen caliente rápido. Las primeras confesiones sexuales surgen y eso me ayuda a masturbarme. Luego siguen las fotos, las mías solo de cuerpo parcial. Muchas se cortan cuando no les muestro mi rostro que no coincide con la de perfil. Pasan los días y las noches hasta que en una de esas noches me llega un corazón a mi perfil. Era mi madre. Usaba su segundo nombre, la edad de 45, 5 menos que la real. Sus fotos eran recatadas pero sensuales. Mostraba sus piernas, su escote y su cara maquillada. Un sudor frío recorrió mi cuerpo, no sabía qué hacer. Decidí salir de la aplicación y ponerme a ver una película. No volví a usar la aplicación en los siguientes días. Llega un nuevo domingo en el que iría a ver a mi madre y ...