-
La rebelión de mi madre (V): La tanga roja en la canilla
Fecha: 01/09/2022, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos
... avanzar con su proyecto de café. Al llegar está mi madre nuevamente con su atuendo deportivo, me recibe transpirada. Me invita a pasar, ponerme cómodo, ella se va a dar una ducha. Me pongo a trabajar en su computadora ajustando el proyecto de inversión. En eso llega un whatsapp, y se activa el whatsapp web de la compu. Estaba por ir hacia esa pestaña cuando veo a mi madre salir al living con una toalla cubriendo su cuerpo y otra en la cabeza. Sus grandes tetas servían de base para la toalla. Pero también por querer cubrir su escote quedaba corto de abajo, sentado en el sofá podía ver sus piernas largas maduras, y casi casi la base de sus nalgas. Me hablaba que se olvidó de descongelar la carne para la comida, así que ensayaría algo rápido. Se disculpaba por no darme una comida como la de siempre, me decía que estuvo corriendo toda la semana con el proyecto del café. Yo trato de alivianarle la culpa, diciendo que no importa, que yo comenzaría a cocinar, que ella vaya a vestirse. Cocino, ella luego me ayuda a terminar, comemos, y hablamos del proyecto. Por la tarde vendrían sus dos amigas socias. Llega la hora de la siesta. Cada uno a su cuarto. Yo esta vez no quiero nada raro, así que ni me acerco a su cuarto, paso al baño directamente para una ducha presiesta y ahí al abrir la mampara me encuentro con una tanga roja colgando en la canilla. La retiro con cuidado, al abrirla veo lo diminuta que es, no me imagino como entra eso en el cuerpo ...
... de mi madre. La dejo extendida en la esquina, mientras me ducho, me ducho y no puedo sacar la mirada de esa prenda íntima de mi madre. Esa escena es yo mirando mientras me enjabono, no me doy cuenta y mi miembro esta erecto, cada masajeo y limpieza en la zona empeora la situación. Me pongo shampoo y le doy la espalda. Cierro los ojos y me enjuago. Al girar sigue ahí, provocándome. Entonces me acerco y la vuelvo a tomar. La observo en detalle, miro su interior, esa felpa que cubre la vagina madura de mi madre. La acerco a mi cara, la huelo, no siento nada extraño, evidentemente mi madre la ha lavado bien. Sin embargo mi pija parece haber percibido olores que yo no. Mi otra mano trata de hacer bajar su reacción pero es peor, el contacto de mis dedos provoca más estimulación. Subiendo y bajando mirando la tanga roja de mi madre, estoy masturbándome. Sigo y bajo la prenda roja hasta que hace contacto con mi pija de 25 años. Esa tanga está envolviendo mi pija como una serpiente, es constrictora, parece tener vida propia, y no se va a retirar hasta terminar con la erección. Exploto, la leche que sale es impresionante, sale por fuera de la prenda roja, se cae hacia los costados. Extiendo nuevamente la tanga roja de mi madre, veo como se cae la leche tibia, le quito el exceso, pero no lo limpio totalmente. Cierro la ducha, la dejo en su posición original, colgando de la canilla, mientras me seco puedo ver que se distingue una gota blanca grande, ...