1. La rebelión de mi madre (V): La tanga roja en la canilla


    Fecha: 01/09/2022, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos

    ... tímidamente sin mirarme a los ojos y se va hacía el comedor.
    
    Tras la reunión no le queda otra a Maribel que pasarme su celular. Se va primero casi corriendo.
    
    Andrea queda un tiempo más y en confianza dice:
    
    "que bien le vendría a Maribel otra pija"
    
    Si supiera lo que hace su amiga.
    
    Mi madre se ríe de la ocurrencia de su socia.
    
    Nos despedimos y salimos cada uno en su auto dejando a mi madre en su casa.
    
    Apenas salgo unas cuadras siento la notificación del whatsapp, me imagine que era Maribel, así que me hago a un costado.
    
    Para mi sorpresa no es Maribel, sino Andrea.
    
    Me dice que las indirectas que tira ella tienen algo de cierto, que le parezco atractivo, pero que no quiere perder la amistad con mi madre.
    
    Le digo que está todo bien, que no lo tomé en serio sus comentarios.
    
    Cuando estoy por arrancar nuevamente, me cae otro mensaje.
    
    Andrea me dice, que si yo estoy de acuerdo puede pasar algo en secreto.
    
    Me quedo helado, sin saber qué contestar.
    
    Andrea era un poco más voluptuosa que mi madre y que Maribel, más bajita, pero un culo hermoso y buenas tetas. Siempre usaba jeans apretados que dejaba cada nalga independiente.
    
    "estoy atrás tuyo, si estás de acuerdo no digas nada, yo te sigo y voy donde vos vas" me escribe.
    
    Efectivamente la tengo estacionada atrás mío.
    
    No digo nada, solo pongo primera y salgo a mi departamento.
    
    Veo su auto detrás de mí siguiéndome, me tiemblan las piernas y las manos, me excita la situación.
    
    Llego a ...
    ... mi departamento. Ella estaciona detrás de mí.
    
    Baja sin hablarme, como una vecina más.
    
    Abro la puerta principal, ella entra detrás de mí.
    
    Subimos al ascensor, no nos miramos, somos completos desconocidos.
    
    Cuando llego a mi piso caminamos a mi puerta.
    
    Me cuesta meter la llave en la cerradura, tiemblo de nervios.
    
    Finalmente adentro, apenas cierro la puerta se me abalanza como un depredador a su presa.
    
    Sus manos toman mi cuello mientras pega sus pechos a mi abdomen, se pone de puntas de pie y no me deja respirar.
    
    Me besa de manera bestial, sus labios muerden los míos y su lengua juega con la mía.
    
    Se desprende sola de su blusa y su enorme corpiño cae al piso dejando ese enorme par de tetas blancas bamboleándose delante de mí.
    
    Impaciente me ayuda a sacarme la camisa y mete su mano en mi pantalón bajando el cierre y forzándolo a caer.
    
    Nos tropezamos yendo a mi cama y ahí terminamos de desvestirnos.
    
    En la cama me pongo sobre ella y me obliga a poner mi pija entre sus tetas.
    
    Ella mira mi pija y alterna la mirada con mis ojos, vuelve a mirar mi pija y me masturba con sus tetas.
    
    Se incorpora abriendo su boca y chupando el glande cada vez que llega cerca de su boca.
    
    "Desde el primer día que te vi sabía que te iba a coger pendejo" me dijo Andrea desbocada.
    
    Con sus manos me guío para que le coma su concha madura, sus labios eran diferentes a los de las jóvenes con las que salí.
    
    Andrea había disfrutado, parece, una concha madura, labios ...