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La tía necesitada y el sobrino complaciente
Fecha: 04/09/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... bolsa... -¡Desparramados sobre la hierba iban a quedar! Albina tenía 44 años, era robusta, de estatura mediana, tenía el cabello corto, los ojos azules, un culazo... Estaba muy buena, pero yo tampoco estaba mal, un metro setenta de estatura, buenos pectorales, cuidados deltoides, bíceps y tríceps, ancho de espalda, cintura estrecha, culo redondo y prieto, pelo cortito, ojos negros... No, no estaba nada mal, por eso sabía que le gustaba, por eso y por otras cosa que no revelaré ahora, le dije: -Te voy a calentar hasta que te dejes. -¡Suéltame, desgraciado! La besé el lado izquierdo del cuello. -Te voy a follar hasta que no puedas más, Albina? Te voy a bañar de leche y me vas a dar de beber los jugos de tus corridas. -¡Te voy a matar! Le chupé el lado derecho del cuello, y después le dije: -¿A polvos? -¡A hostias! La besé en los labios y casi me da un mordisco. -Acabarás dejando que te lo coma todo. -¡A una perra se lo vas a comer todo, perro! Volví a hablarle con voz melosa. -Mi lengua yendo de abajo arriba de tu coño mojado... -Sueña. -Entrando y saliendo de tu vagina... Le mordí el lóbulo de una oreja. -¡Serás cerdo! -Lamiendo tu pepita, de abajo a arriba, de un lado al otro... Le mordí el lóbulo de la otra oreja. -No me vas a calentar. -Acabarás corriéndote en mi boca. -Correr te voy a correr yo a ti, a palos. Ya no se revolvía, pero yo no le soltaba el cabello y no separaba más de cinco ...
... centímetros mi boca de su boca más que para besar, lamer y chupar su cuello y morder los lóbulos de sus orejas, le dije: -Ya estoy empalmado. ¿Tienes el coño mojado? Ella seguía lo suyo. -Lo que estás es muerto y no lo sabes. Ya ni ella misma se creía lo que decía -No te resistas, deja que te lleve al cielo. -Al infierno iríamos los dos. Le lamí y chupé los dos lados del cuello le lamí las orejas, le mordí los lóbulos, y después le dije: -¿Te dejarías si supieras que nadie se iba a enterar, Albina? -No digas tonterías, eres mi sobrino. -¿Y qué? No sería la primera tía que folla con su sobrino. -Se enterase mi cuñada me mataría. Ya se empezaba a dejar llevar por la calentura. -¿Te comieron el culo alguna vez? -¡Eres un guarro! Poniendo voz melosa de nuevo, le dije: -¿Mi lengua lamiendo tu ojete, dándole besos negros...? -Cochino. -¿No te gustaría que me corriera en tus tetas y que después te las mamara? -Estás loco. -¿No te gustaría que te comiera el coño después de correrme dentro! -Enfermo. -Si Marta te contó todo con pelos y señales también te diría que le encantó que le comiera el coño pringado con mi leche y que se corrió cómo una perra. No sé a qué viene lo de cerdo, lo de loco ni lo de enfermo. -No la creí. -¿Te calentaste cuando te dijo todo lo que le hice? -Me dio asco. Ya se había hecho de noche. La luna estaba llena y los grillos y las cigarras estaban de fiesta. En los chopos ya se refugiaran toda ...