1. La tía necesitada y el sobrino complaciente


    Fecha: 04/09/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... abrió de piernas. Besé el interior de sus muslos y lamí la humedad que había en ellos al lado del coño, lamí el coño, un coño lleno de leche y jugos, que más que coño parecía un bebedero de patos, y me preguntó:
    
    -¿A qué te huele?
    
    Me salió del alma.
    
    -¡A puta!
    
    -Pues cómelo, putero.
    
    Le metí el dedo pulgar en el coño, lo saqué pringado de jugos y con la yema le acaricié el ojete. Mi lengua le dio una lamida de abajo a arriba y salió cubierta de jugos que me tragué.
    
    -¿Vas a correrte en mi boca?
    
    -Para eso tienes que hacer que me corra.
    
    Le lamí un labio, le lamí el otro. Luego los separé con dos dedos y se los chupé, para acto seguido meter mitad de mi lengua dentro de su coño. Me dijo:
    
    -Vas bien.
    
    Le lamí el clítoris con suavidad, de abajo a arriba, lateralmente y alrededor.
    
    -Vas bien.
    
    Le eché con dos dedos el capuchón del clítoris hacia atrás, lamí el glande erecto varias vece y se lo chupé.
    
    -¡Vas muy bien!
    
    Le puse la lengua sobre su clítoris y presioné. Albina movió la pelvis en todos los sentidos. La mujer tardó muy poco en decir:
    
    -¡Me corro, Enrique!
    
    Le metí la lengua dentro de la vagina y ella, retorciéndose y gimiendo, me dio los jugos de su corrida.
    
    Al acabar, le bajé las copas de su sujetador negro y vi sus grandes tetas con areolas rosadas y pezones gorditos. Las cogí con las dos manos, metí la polla en medio de ellas, las apreté y se las follé. Albina cerró los ojos.
    
    -¿Y ahora que me vas a hacer?
    
    -Quiero correrme ...
    ... en tus tetas y después comerlas.
    
    -Lo estaba esperando con impaciencia.
    
    Me ayudó. Juntaba las tetas con mi polla dentro, las separaba, me mamaba la polla, las volvía a juntar... No tardé mucho en correrme... Con veinte años se tiene leche para descarrilar un tren. Le cubrí los pezones y las areolas con ella y aún eche algún chorrito de la leche por los lados de las tetas. Lamí la leche de sus pezones, y lamí y después mamé sus areolas y para acabar lamí la de los lados de las tetas, después, le pregunté
    
    -¿Qué hacemos, subes las bragas o te las acabo de quitar?
    
    Se sentó, se comenzó a desnudar, y me respondió:
    
    -Desnúdate
    
    Me bajé los pantalones, me quité las zapatillas, quite la camisa, y al estar en pelotas, me dijo:
    
    -¡Qué bueno estás, cabrón! ¡¡Te voy a dejar seco!!
    
    Al estar desnuda se arrodilló delante de mí y me masturbó. Escupió en su mamo callosa de trabajar el campo y me la meneó, aún con saliva se sentía áspera. Me lamió y chupó los cojones y sintió cómo se iba uno para un lado y otro para el otro nadando entre la leche. Lamió la polla de abajo a arriba y de arriba a abajo. Me lamió la cabeza, la chupó, chupó la polla casi entera... Se hartó de polla. Al sentir que me iba a venir, le dije:
    
    -¿Quieres leche calentita en tu boca?
    
    Me respondió.
    
    -La quiero en otro sitio.
    
    Al correrme la sacó de la boca y la frotó en sus tetas, después se levantó y me dijo:
    
    -Mama mis tetas.
    
    Le gustara lo que le hiciera, ya que quería una repetición, y la ...