1. Mi prima se viste de novia (Capítulo 16)


    Fecha: 06/10/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos

    ... explosión de leche le llenó esta vez el útero. Julia me abrazó con fuerza, para que no me salga de su interior. Le encantaba sentirse penetrada por su primo. Sentirme la pija achicarse, todavía dentro de su cuerpo.
    
    Seguía diciéndome en el oído lo bien cogida que se sentía. Preguntándome una vez tras otra si me gustaba cogerse a la puta petera culoroto chupapija tragaleche de mi prima. Y dejándome como respuesta posible, una síntesis de todo el diccionario de la real academia española en una sola palabra: sí.
    
    Cuando se fue a bañar, me detuve otra vez para mirarla caminar desnuda. También me hacía delirar la mente el verla buscar su ropa, la toalla, elegir a penas la bombacha y el corpiño para cambiarse. La excitación que me provocaba verla en ese tipo de situaciones tan “de entrecasa”, de golpe se sintieron más profundas. Incluso ver su bombacha de encaje blanco secarse, colgando en la llave del agua caliente de la ducha, tras haberla lavado a mano para quitar las manchas que había dejado la desvirgada de su ano. Sin dudas me comenzaba a tentar cada vez más la idea de que sea así por siempre.
    
    Si Julia volvía a vivir conmigo, esta vez pondría una regla de que solo se podía andar en bombacha por la casa. Cocinar, lavar la ropa, mirar la tele, trabajar con la computadora. Todo se haría con la cola al aire. Pensaba que sería tan hermoso tenerla siempre entangada para manosearle el culo cuando quisiese, que hasta la idea me asustaba un poco.
    
    Pero al rato cambié la ...
    ... calentura por unas líneas de tristeza, porque por más tentador que sonase, ese plan parecía ser imposible. No sabía si tendría las agallas necesarias para convencerla de eso y hacerle perder al amor de su vida. Por primera vez mi mente se encontró en una terrible paradoja que no tenía solución. Horrorosa, más que tenebrosa.
    
    Mientras elegía un pantalón deportivo para ponerse al salir de la ducha, pensé en que tal vez podríamos ser amantes. Que su vida entera disfrute del amor, y que su conchita disfrute de mi pija. Pero era más imposible aún. Julia era la mina más fiel que podía existir sobre el planeta Tierra. Eso era otra ley. Irrompible. Me dolía saberlo.
    
    Pero la mezcla entre la presión de semejante decisión que debía tomar en unos días, cuando el viaje se termine, y la conciencia tranquila, no pudo contra el llamado desde la ducha que recibí, porque mi prima quería pis en el culo.
    
    Me levanté y me la fui a coger bajo el agua, sin dudar. Otra vez por sus tres agujeros. Con el agregado de la orina, que fue a parar a su estómago. La leche la quiso las tetas. Y aunque la lluvia la diluyó rápidamente, me fascinó.
    
    Nos quedamos un rato más con las gotas golpeándonos el cuerpo desnudo, mientras nos besábamos, lamiamos y manoseábamos todo lo que teníamos a mano.
    
    -¿No tenés ganas de mear más? – preguntó luego.
    
    Le dije que recién le había vaciado la vejiga en la boca, que no sabía si podría mearla de nuevo. Que me espere un rato.
    
    Julia sonrió de la forma que más me ...
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