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Mi prima se viste de novia (Capítulo 16)
Fecha: 06/10/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... se acomodó para hacer un sesenta y nueve y la electricidad que recorría por mi mente me pareció un relámpago de deseo golpeándome justo en el cerebro. Chuparle la conchita mientras me mamaba la pija era de esas cosas que sin dudas podríamos haber estado haciendo días y días, semanas y semanas enteras, sin frenar. Ni por hambre, ni por sed. Sólo comiendo y bebiendo nuestros sexos, por días y días. Sentir la presión de sus labios rodearme la poronga, para bajar y subir, a veces suave y otras más violentas, mientras mi boca se llenaba cada vez más de su sabor más íntimo, era sencillamente hermoso. Era disfrutar de una verdadera paja sólo con su boquita y el intenso sabor de su almeja en la mía. No sé cómo tuve la frialdad para sacársela de la boca, pero lo hice. Estaban ahora desbordándome las ganas de cogerla. Me puse encima de Julia y cuando le apoyé la cabeza del pene en su concha, cerró las piernas y se dio vuelta. -La cola. – me dijo – Haceme la colita un poco, antes de cogerme. Sin decirle nada, le abrí las nalgas con una mano y con la otra acomodé el glande en la entrada del orto. Tire un escupitajo que cayó en el centro de su ano y le presioné la cabeza del pito, de a poco, para que se vaya dilatando. -Levanta el culito, que te la meto entera- le indiqué. Julia lo hizo y cuando la punta abrió su esfínter, con mayor facilidad que las veces anteriores, aunque ahora tenía las piernas cerradas, me dejé caer sobre su espalda, para que le entre ...
... toda. -Ahh. – dijo esta vez. Luego sólo gemidos acompañaron a mi pija mientras le entraba y salía, lentamente, del culo. Acomodé mi cabeza para poder besarla. Me encantaba besarla mientras le hacía la cola. Aunque la penetraba despacio, sintiendo el calorcito y las apretadas que me daba el orto de mi prima, sentía que iba a acabar en cualquier momento. Hasta ya podía visualizarle otra vez las piernas chorreando el semen que escapaba de su colita recién cogida. -Que domadita me dejaste – soltó entre suspiros. – Yo solita pido la chota en la cola ahora. – acotó después, al mismo tiempo que me quedaba quieto con la verga en el fondo de su intestino, para no eyacular y dejarle tiempo a mi excitación para que me espere. Teniendo en mente el objetivo de cogerla por todos sus orificios en la misma garchada, y para lograrlo me faltaba todavía su conchita. Le bombeé el orto unas cuantas veces más y lo retiré, para que se dé vuelta. Finalmente le quité la bombacha y sin más preámbulos le puse el pito en la concha. Ahora los gemidos nos salían a los dos sin pensarlos. Nos encontramos disfrutando nuevamente del morbo de un incesto que ya nos parecía tan habitual, tan maravillosamente común. Tan, valga la redundancia, familiar. El éxtasis me invadió al notar que la conchita de mi prima ya estaba tan ajustada al grosor de mi pija, siempre tan lubricada por cualquier fluido que salía de nuestros cuerpos. Y al segundo de que ella tenga otro orgasmo más, ya no pude contener el mío. La ...