-
Mi prima se viste de novia (Capítulo 16)
Fecha: 06/10/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... puerta. El flaco no paraba de llorar, ni de pedirme disculpas. Pero aunque la pregunta que le había hecho era retórica, necesitaba que me preste atención. Esta vez puse mis manos en sus mejillas y le levanté la cabeza para que me mire a los ojos, y como para que reaccione, lo cachetee apenas. -¿La querés recuperar? –insistí. Ahora me dijo que “si”. Había querido decir más cosas, pero no lo dejé. -Haceme caso. Hace exactamente lo que te digo, si la querés recuperar – le ordené, volviendo a cachetearlo cuando quería bajar la cabeza. – Exactamente. ¿Me escuchaste? Exactamente. Fabián no necesitó ningún estímulo aparte. Su atención estaba enfocada totalmente en mis palabras. -Anda a tu habitación. Bañate. Ponete la mejor ropa que tengas. Y nunca, pero nunca más vengas a hablarle. Que piense que ya la superaste. De reojo vi que Julia caminaba hacia nuestro lado, por lo que tuve que apurar el consejo. -Y si te vas a quedar en la barra todo el día, hacelo con una sonrisa. Que Julia crea que te estas sintiendo mejor, incluso sin ella. Fabián solo afirmaba con la cabeza. Y cuando mi prima estaba sólo a unos pasos de alcanzarnos, supe que tenía tiempo para solamente un consejo más. Y que debía aprovecharlo. -Y no hables con el pibe que sirve los tragos. Habla con la piba. – le dije. Le di una cachetada amistosa, un poco más fuerte que las anteriores y le dije que se vaya. Cuando mi prima me tocó el hombro, el pelotudo que no me invito a su fiesta la ...
... saludo con la mirada y se fue. Julia ni le respondió. Metió uno de sus dedos en la boca y lo sacó para frotármelo en la comisura de mis labios, para tratar de sacarme una mancha de sangre seca. Cuando hablé para que se tranquilizara, vio también que tenía sangre en las encías. -¡Mirá lo que te hizo este hijo de puta! –exclamó. Yo simplemente la tomé de las manos y le dije que no importaba. Que ya estaba todo solucionado. Cuando me estaba por preguntar que le había dicho, o que había sucedido, exigí que volvamos al cuarto, que ya no aguantaba ni un minuto más sin chuparle la concha. Ella sonrío a medias y la curiosidad se le esfumó del rostro producto del deseo. En el ascensor tuvimos compañía. Una vieja con mirada juzgona nos impidió meternos mano o besarnos con las ganas que teníamos. Nuestra respiración agitada no hacía otra cosa que calentarnos aún más perversamente. La campanilla que indicaba que estábamos en nuestro piso, parecía no sonar nunca. La rajita de la conchita marcándose bajo el jean de mi prima llamaba a mis dedos de manera desesperada. Hasta que sonó. Casi corriendo llegamos a nuestro cuarto y apenas se cerró la puerta, tal cual estaba pactado, Julia volvió ser mi putita. Sin importarle nada más, me besó para limpiarme los dientes, esta vez con su lengua. Veloz y torpemente, mientras le desabroché el pantalón y le metí la mano debajo de la bombacha para acariciarle la empanada que estaba hecha sopa de las ganas de tener mi pija adentro. La campera, ...