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Viciosas
Fecha: 11/10/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... haciendo cochinadas, gamberra! Rosa, para mi sorpresa, se siguió tocando. Don Manuel se quitó los tirantes, con ellos en su mano derecha, fue a su lado, y le dijo: -¡En pie, cerda! Nada estaba sucediendo cómo Rosa me había dicho. Entró en el salón, Laura, una treintañera, de estatura mediana, morena, con el pelo recogido en un moño, casada, y beata hasta la médula (eso aparentaba delante de la gente). Entró con uno de aquellos sujetadores antiguos de color blanco cortado para que le viesen las areolas marrones y los gordos pezones de sus tetas medianas, unas medias negras sujetas con ligas del mismo color, unas bragas blancas, que no debían ser suyas, ya que le salían los pelos del coño por todos los lados y una zapatilla marrón con rayas negras y piso de goma amarillo en la mano derecha. Le dijo a don Manuel: -¡¿Qué le ibas a hacer a mi niñita?! Don Manuel puso cara de niño asustado. Rosa se levantó y le ató las manos con los tirantes y tiró de él. Don Manuel se puso de rodillas, echó la lengua fuera y jadeó cómo un perro. Me pareció cómico, pero dejó de serlo cuando la criada le bajó los pantalones y los calzoncillos y le dio con la zapatilla, pero no de cualquier manera, le dio con ganas atrasadas. -¡¡¡Plas, plas, plas!!! Don Manuel lloraba cómo un niño. -Voy a ser bueno, voy a ser bueno. Decía que iba a ser bueno y le lamía el coño a su hija. ¿Sería que era bueno lamiendo coños? -¡Más te vale que lo seas, cabrón! Le volvió a ...
... dar. Con las nalgas al rojo vivo y empalmado cómo un toro, se echó boca arriba, y suplicó: -¡No me des más, por favor! La criada, le dijo: -¿Vas a hacer lo que te diga? -Sí, manda que obedeceré. Le quitó los zapatos, el pantalón y los calzoncillos, y le dijo: -¡De rodillas y cómele el coño a la niña: Don Manuel se metió entre las piernas de su hija, y con las manos atadas le comió el coño. Laura se subió al tresillo, le puso el coño en la boca a Rosa y Rosa se lo comió... Me estaba mojando viendo aquello cuando la polla se me bajó hasta quedar en nada. ¿Por qué? Porque en el salón entró mi esposa llevando un vestido de novia, velo incluido. Mi esposa se acercó a los tres, se arrodilló detrás del viejo, levantó el velo y le comió el culo. ¡La madre que la parió a ella y a la puta que los inventó a todos! Me fui cara a la puerta, quise abrirla y estaba cerrada con llave. La golpeé con fuerza y les llame a ellas de puta para arriba y a él de maricón para abajo. No me hicieron caso. Cuando volví a mirar, Laura le estaba comiendo la boca a mi esposa, Rosa, las tetas y don Manuel le comía el coño. Sentí sus gemidos. Vi cómo se le cerraban los ojos y cómo se corría en la boca del terrateniente. Me estaba volviendo loco. Mi polla no obedecía a mi rabia. Se levantó y no paraba de echar aguadilla. Si me sueltan no sé que haría. Algo después sentí andar en la cerradura de la puerta. ¿Quién coño sería? Era Marta que se uniera a la fiesta. No me lo pensé dos veces. Al verme ...