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Mi prima se viste de novia (Capítulo 22): Final
Fecha: 14/10/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... invitarlo a jugar a un par de juegos que sus otras amigas le habían preparado a la homenajeada pero, para su desagrado, el chico la rechazó. Pudo comenzar a divertirse solo un rato más tarde. Cuando pudo volver a neutralizar los sentimientos de soledad que tenía en la cabeza. Y al final de la fiesta, se sintió mejor aún, cuando el pibe se la fue a encarar torpemente a ella. Pero de todas formas no pudo concretar ni un beso. Al despedirse de la futura novia, no logró ignorar la excitación que tenía encima. Y si se sumaba el alcohol que había consumido, le fue casi imposible no realizar una estupidez. Sabiendo que era una de las tonterías más clásicas de la historia de la humanidad, tomó un colectivo hacía la casa de su ex novio. Entró al rato gracias a que todavía conservaba las llaves y su disgusto fue mayor cuando lo encontró completamente borracho. Él también había ido a una fiesta. Específicamente a la despedida de soltero del hombre que se casaba con su amiga. Quién era a su vez, su primo. Intentó llamarlo, moverlo y hasta quiso masturbarlo. Pero nada. El muchacho estaba completamente desmayado de tanto alcohol que también había consumido. Resignada por un fracaso tras otro, pensó en irse a su casa de una buena vez. Pero el celular del chico sonó y los mensajes que leyó desde la pantalla que tenía a su lado le dieron un poco de curiosidad. “¡Alta fiesta, guachín!”, decía el primero. “La puta se ganó cada centavo. No se olvida nunca más de la garchada ...
... que le pegamos”, leyó en el segundo. Y al instante recibió dos videos que mostraban como su primo recibía una mamada y cómo, luego, le hacía sexo anal a una joven desconocida. Guillermina se quedó inmóvil. No lo podía creer. No quería creerlo. Y supo, en ese instante, que su amiga debía enterarse, si o si, de lo ocurrido. Se envió los videos a su celular, borró los mensajes y se fue, aprovechando que nadie la había visto siquiera entrar a la casa de su ex pareja. El nuevo viaje en colectivo le resultó interminable. Pasaron horas enteras, entre la espera y el recorrido, hasta que por fin llegó a su casa. Abrió la notebook y no dudó un segundo en subir los videos a un portal de internet, para poder enviarle el link, por mail, a su amiga. Ni tampoco dudó en utilizar su cuenta de blog para hacerlo. Hacía ya un tiempo que había dejado su carrera para dedicarse a resolver problemas sexuales de la gente en forma anónima. “Usuario PsyExA”, se hacía llamar. Y cobraba en Bitcoins. Se había puesto un apodo en masculino porque sentía que de esa forma reservaba mejor su identidad. Con el tiempo se daría cuenta que no sólo el género la ayudaba a eso, sino también el singular. Porque, aunque no lo sabía aún, lo que en verdad estaba creando Guillermina, era un grupo de especialistas. Había ayudado ya a mucha gente, y comenzaba a irle realmente bien utilizando sus técnicas basadas en la creatividad y la psicología. Recordó de un pantallazo a una pareja a quienes ayudo ...