1. Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (18)


    Fecha: 23/10/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... recordaba despampanante, una mujer que no se parecía en nada a la Mari de casa, era más como Carmen… su tía Carmen…
    
    Pero ¿qué había hecho su tía al salir de aquella habitación? le había visto la erección que portaba. Le preguntó si era por Mari o por otra, sabía muy bien por quien era. En aquel instante, saliendo del cuarto, podía responder con claridad que había surgido gracias a Carmen. Pero ahora… en el momento que caminaba junto a su madre hacia el agua, se volvió a preguntar con muchas dudas “¿Por quién era?”.
    
    Se adentró en el agua con velocidad, estaba templada, pero le vino de maravilla para paliar el calor que amanecía como el sol en su interior. Su madre apenas le miraba y bajaba con calma por el camino empedrado, primero sus pies, después sus piernas, con lentitud fue metiendo el resto del cuerpo mientras su hijo la mirada de soslayo. Sergio estaba atenazado, no sabía que decir ni hacer, pensaba que podría estropear el día con un único movimiento… debía recobrar la normalidad de madre e hijo. Para no sentirse tan “raro”, por su mente aún adolescente y por supuesto, más que brillante… solo se le ocurrió una idea.
    
    Se acercó a su madre que le miraba con dudas, sus ojos azules intentaban entrar en sus pensamientos, pero no podía, “¿Qué quiere?”. Los brazos de su hijo la rodearon con fuerza, los notaba en forma, como el resto de su cuerpo, pasarían muchos años hasta que saliera la típica “barriga cervecera”. Posó sus manos en sus hombros por inercia, como si ...
    ... estuviera levantándola en un baile acrobático, de nuevo sus ojos contactaron, ninguno sonreía, era una mirada que intentaba ver más allá.
    
    La mujer estaba descolocada, no podía entender que iba a hacer su hijo. Estaba tan cerca que ambas pieles calientes por el sol y húmedas por el agua del río, hicieron contacto. Mari y Sergio estaban pegados. Los brazos le apretaron con más fuerza y su bikini rozó el pecho del joven, una pregunta explotó en su cabeza de nuevo “¿QUÉ QUIERE?”.
    
    Mari por fin se dio cuenta de lo que su hijo tramaba cuando su cuerpo se alzó para después sumergirse bruscamente en el agua. El río estaba templado y la sacó del trance en el que llevaba introducida un largo rato. Salió rápido aspirando una bocanada de aire y echándose en un movimiento veloz todo su pelo moreno hacia atrás. Salpicó gotas de agua con los mechones de su cabellera y abrió sus preciosos ojos azules tanto como pudo para poder ver con claridad. El color de sus ojos se podía confundir con el agua.
    
    —¡SERGIO! —clamó con un grito al cielo.
    
    El joven no dijo nada, se quedó mirando a su madre, que tenía una mano en sus pechos sujetando la parte de arriba del bikini para comprobar que el golpe no lo hubiera movido. Todo en orden. Sergio vio como sus manos apretaban los senos contra su propio cuerpo, haciendo que el volumen de estos agrandara sin quererlo, se reprimió así mismo y alzó sus ojos al rostro mojado de su madre. No debía mirar más abajo.
    
    La cara de la madre al ver a su hijo ...