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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (18)
Fecha: 23/10/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... digámoslo así. El caso es que lo llevas de otra forma, no con orgullo, pero creo que sabes que te ves muy bien y… no te escondes. No quiero que te enfades o te suene mal, pero creo que aquí te luces, te sientes más sexy, más cómoda, con más seguridad en ti misma… —¿Me ves así? Como… a ver… ¿Wonder Woman? ¿Una mujer poderosa? —intentó calmar un poco la seriedad del tema con una broma, pero Sergio estaba lanzado. —Mamá, aquí eres eso y más… —la vergüenza le invadía porque jamás le dijo tanta realidad a nadie— te lo vuelvo a decir, un referente para nosotros, sobre todo para tu hija. Me encanta la Mari que veo junto a Carmen. Sin ir más lejos, el primer día —una pequeña sonrisa apareció en el rostro del joven— después del salón de belleza, de ponerte aquellas ropas, antes de salir ¿sabes que vi? —ella le miró con mucha curiosidad. Sus palabras le provocaban una atención extrema— Vi en tu cara que sabías que ibas preciosa, que te sentías así… eso en casa jamás lo he visto. —Gracias, cariño. —meditó las palabras de su hijo y le dio una contestación— Creo… que no has fallado en nada, nada de nada… impresionante. —se tumbó en la toalla mirando hacia las hojas que la cálida brisa seguía moviendo— Me he dejado mucho. Sé que no tengo tiempo, sin embargo, el tema de tener que prepararme también me da pereza. —resopló solo de pensarlo— Creo que el ir dejándome, el convertirme nada más que en una ama de casa… me ha llevado a una rutina que me mata. —sus ojos miraron al ...
... pasado, a una época de risas con su hermana y sonrió por primera vez en toda la conversación— De joven, un pelín más joven que tú, como Laura más o menos. Era muy alocada y también muy guapa ¡eh!… tan diferente a lo que ves ahora. —He visto fotos tuyas de joven… y en la boda… mamá, parecías una princesa. —Tus ojos de hijo… que no me ven de manera objetiva. Más de una vez, Sergio lo había pensado mientras echaba un ojo a aquellas instantáneas, “realmente era guapa, muy guapa”. En algunas fotos de la juventud, en las que estaba con Carmen, se las veía de verdad como siempre fueron y debían seguir siendo, preciosas. En muchas instantáneas, hacían el tonto o reían a mandíbula abierta, con una felicidad inacabable. Sabía que no eran sus ojos los que le mentían, la prueba estaba con su tía, ella le parecía igual de guapa que su madre y no había duda de ello. Por lo menos no la tarde anterior. Algo se prendió en su cabeza, algo que quizá su cerebro le estaba bloqueando o quería salvar esa última barrera que por temas de moralidad estaba cerrada a cal y canto. Pero en menos de una fracción de segundo, todas las preguntas posibles se resumieron en un conjunto de ideas que llevó a una única duda “¿Mari es guapa?”. La pregunta no era la que se hace un hijo, una madre siempre es la más bella del mundo, sin embargo no era ese tipo de cuestión. Era más objetiva, hecha desde unos ojos que no veían a su madre, sino a una mujer adulta en bikini a menos de un escaso metro ¿podría ...