1. Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (18)


    Fecha: 23/10/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... movieron hasta los botones de su pantalón corto, se lo bajó con gracia hasta que topó con el tobillo y un ligero movimiento le hizo desprenderse de la prenda.
    
    De pronto una curiosidad malsana entró dentro del joven, cuando su madre se desató el botón más inferior de la blusa. Pensó en quitar la vista, que aquello no era apropiado, sin embargo una cierta picazón en el cerebro le hizo quedarse quieto. El segundo botón fue el siguiente, y después otro, como si estuviera mirando algo prohibido… Sergio no quitó la vista.
    
    Ni con toda la fuerza de voluntad podría haber apartado sus ojos. La curiosidad le estaba matando y su madre… parecía que lo estuviera haciendo a cámara lenta. Sus movimientos eran pausados, sus dedos no fallaban en ningún momento, eran tan gráciles y rápidos… Sergio no parpadeaba.
    
    Su madre miraba al río, ajena que los ojos de su hijo mayor la miraban con descaro. El joven no sabía a qué venía aquello, mientras las manos de su madre subían por los botones, él se sentía más impaciente. La había visto en sujetador, también en bañador, no había nada nuevo, ¿por qué ahora quería… necesitaba verlo?
    
    Por fin llegó al último. Pareció detenerse el tiempo, con ambas manos se separó la blusa de los hombros cayendo hasta dejar sus bíceps libres. El pecho salió a la luz y el vientre dio la bienvenida al sol. Sergio no quitó la vista, su madre estaba delgada, conocía ese cuerpo, recordó todas las veces que lo había visto, eran muchas.
    
    No obstante aquella vez era ...
    ... diferente, una brisa azotó el cabello moreno de la mujer haciendo que su rostro quedara limpio, parecía que manaba luz propia. La blusa se deslizó por ambos brazos dejándola sola con el bikini, mostrando una figura delgada, pero de proporciones perfectas, el joven abrió la boca en señal de admiración.
    
    No podía dejar de mirarla, el bikini le quedaba realmente bien. Era de un color amarillo, no muy llamativo, que se ceñía perfectamente como una segunda piel. El muchacho quiso querer quitar la vista, porque sus ojos no miraban como de costumbre, pero no pudo.
    
    Lo primero que vio fue el busto de su madre, ese que sabía que tenía en buena cantidad, pero que nunca le había prestado atención. La parte de arriba del bikini dejaba un canalillo que no podría salir en ninguna foto de lo tentador que era. Bajó la mirada tratando de escapar del pecado, pero llegó a otro lugar del todo inapropiado para la forma de ver a su madre.
    
    En su cintura un pequeño bikini se anudaba, de idéntico color a la parte de arriba. Escondía unos glúteos duros que eran visibles a más de la mitad de su volumen. Los ojos se le estaban secando por la pequeña brisa venida del río y debido a que no los había cerrado en un amplio lapso de tiempo. Parpadeo en una única ocasión perdiéndose tan deliciosa visión y sabiendo que ese trasero sería la envidia de muchas mujeres de su edad.
    
    El joven pudo combatir su curiosidad dándose la vuelta en la toalla para dejar de mirar… admirar a su madre. Movió la cabeza ...
«1...345...12»