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Ceremonia de cuernos
Fecha: 02/11/2022, Categorías: Infidelidad Autor: Ferhaus, Fuente: CuentoRelatos
... hacia el grupo que estaba al pie de la escalera con la intención de rescatar a mi esposa de los brazos de esos hombres que, ya habían comenzado a tocar y manosear todo su cuerpo, peleándose por robarle besos de esos labios que hasta hacia poco solo eran para mí. Pero la erección que tenía dentro de mi pantalón, me detuvo, y me hizo comprender que me excitaba de sobremanera ver a mi esposa convertida en toda una puta, me aparté hacia un rincón y me senté a observar, como mi esposa reía y disfrutaba de esas toscas y rudas manos que acariciaban y tocaban cada parte de su cuerpo. A medida que era rodeada por los cuerpos fornidos de esos hombres, Ana María, reía y se veía feliz, su cara estaba roja, la conocía y sabía que el deseo se había apoderado de ella. Mi esposa, entregada a la lujuria y la pasión del momento, se dejaba acariciar y hacer de todo por esos hombres, que la veían como un trofeo sexual, que deseaban tocar y poseer. Muy pronto, la falda de Ana María, se había subido dejando al descubierto su prominente trasero y entre sus nalgas solo se veía el hilo dental del calzón que mis amigos le habían regalado, para que usara esa noche. Rápidamente circularon los vasos y las botellas de licor se empezaron a vaciar, mi esposa era el centro de atención y juguete sexual de mis amigos, quienes la habían rodeado en semicírculo, mientras reían, bebían y besaban a mi mujer. Yo no podía dejar de mirar sentado desde un rincón de la habitación, con una mezcla de celos y ...
... excitación, que inundaba mi cerebro y no dejaba apartar mi vista de ese espectáculo, a pesar del dolor que mi pene estaba sintiendo en su encierro. De pronto mis amigos, apartaron los muebles de la habitación, y dejaron un gran espacio al centro, entonces subieron el volumen de la música, y mi esposa comenzó a bailar, moviéndose sensualmente, y provocando a los hombres, quienes se habían apartado de ella, rodeándola. Nunca imaginé la puta que llevaba adentro mi esposa, con su rostro desencajado, por la lujuria y sus ojos brillantes, por efectos del alcohol, comenzó a desnudarse al ritmo de la música, con cada prenda que se sacaba, los hombres aullaban y la alentaban para que continuara. El calor de los tragos y el ambiente, provocaba que también los hombres se fueran quitando la ropa, finalmente todos estaban desnudos, y mi esposa bailaba y rozaba su cuerpo con el de aquellos hombres, entregada a la pasión y al deseo completamente desnuda. Fue entonces que la levantaron y la llevaron en andas hasta un sofá muy grande que tenemos en la sala y la sentaron al borde. Los 8 hombres, se pusieron en fila con sus vergas erguidas se acercaban a mi esposa, quien abriendo la boca , las iba engullendo hasta que desaparecían adentro de su garganta, succionándolas y chupándolas hasta los huevos, maniobra que repetía varias veces y luego le tocaba el turno al siguiente, yo miraba excitado como a mi esposa, le tomaban la cabeza y se la cogían por la boca con esas estacas, de distintos ...