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Mi culito para el papá de mi amiga
Fecha: 15/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: mariacoorinave, Fuente: CuentoRelatos
... atrás fue caminando hasta sentarse en el sofá y me dijo: —Chúpamela de nuevo, para cogerte Palabras mágicas para una adicta al sexo oral, era lo que esperaba escuchar. Me bajé de él, me posé sobre mis rodillas frente a él y me metí entre sus piernas para nuevamente chuparle el pene que se encontraba un poco flácido y en camino a otra erección. Lo hago tan bien que en cuestión de segundos su pene volvía a cobrar fuerzas y yo encantada de saborear sus ganas de mi que fluían de su rico pedazo de carne. Él mientras tanto jugaba con mi cabello y me daba nalgadas. Entre nalgada y nalgada se dio cuenta de que llevaba un dildo incrustado en mi culito y empezó a jugar con él, logrando estremecerme. —¿Esto significa que quieres que te dé por el...? —Si —le respondí antes de terminar de formular la pregunta—. Cuando te lo pare me la metes por el culo. Mi voz es suave, frágil, débil, aguda y me expreso de manera encantadora, no soy vulgar al hablar, ni siquiera siendo vulgar me escucho vulgar. No se aguantó. Debió excitarle tanto la forma en que se lo pedí, pues, se puso de pie y me dijo que no me moviera, solo me recostara al sofá. Se agachó y continuó jugando con mi dildo incrustado en mi culito. Lo sacaba y lo metía, una y otra vez, yo me retorcía, estaba excitada y quería estarlo más así que me llevé una mano a mi vagina totalmente depilada para el momento, él también llevó su mano y metió su dedo gordo en ella mientras yo estimulaba mi ...
... clítoris. Yo gemía y deseaba ser cogida con urgencia, él jugaba con mi dos agujeros. De repente lo sacó y no volvió a meterlo más, giré mi cabeza y vi que se acomodaba para penetrarme. Lo hizo. Puso su pene en toda la entrada de mi culito y este no tardó en abrirse ante él. Me había preparado tan bien para el sexo anal que su grueso pene no tuvo dificultad en abrirse paso dentro de mi estrecho ano. Gemí más fuerte y él empezó el vaivén sabiendo que yo lo estaba disfrutando a plenitud. Empezó a culearme poco a poco, masajeando mis nalgas y propinándoles palmadas. Yo dejé de estimular mi clítoris y usé mis manos para abrirle mis nalgas pero él me tomó de las muñecas y comenzó a penetrarme con fuerza. Mis gemidos aumentaron, me encontraba recostada en el sofá, con mis manos hacia atrás sujetadas por el papa de mi amiga que me culeaba a placer. ¿Qué estaría haciendo Brenda? ¿Y si se le ocurría llamar para preguntar por nosotros? Algo bastante probable que no preví y recé para que no sucediera. Nadie podía interrumpirnos, no en ese momento tan delicioso para mi. Lo que si hice fue excitarme más el volver a pensar que me estaba follando al papito de mi amiga o mejor dicho, su papá me estaba rompiendo el culo, era algo que me producía un morbo inmenso, solo meditarlo lograba mojarme la panti, convertirlo en realidad era otro nivel. Así estuvimos un buen rato, no sé cuánto pasó, pero me corrí, pues él me cogió a distintos ritmos, lo hacía muy bien y tardaría en ...