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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (7)
Fecha: 16/11/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... problemas que soluciones —observó a su sobrino mientras sostenía en una mano la copa y en otra las gafas de sol— mira, cariño. ¿Me has visto? Hago deporte para sentirme bien conmigo misma, aunque también es para que me vea atractiva y aun así, nada. A veces siento que he sacrificado mi vida, he criado dos hijas maravillosas, la mejor enseñanza, las mejores universidades, eso es verdad y a mi marido le fue fenomenal, pero ¿y yo? —No digas eso por dios, es un escarceo nada más, simplemente un hombre maduro que aún se quiere sentir joven. Tu misma lo has dicho, quiere usar su cosa… —decir pene al miembro de su tío no entraba en sus planes— antes de que muera. Que no le exculpo ¡eh!, obviamente está mal lo que hace, no te digo que le perdones. Pero si te va a hacer más mal hablarlo y separarte, entonces quizá lo mejor sea reconsiderar tu posición en la casa y pasar. —Puede ser cariño, puede ser… pero es muy desesperante. Te voy a decir una cosa muy cierta —Carmen no se veía con su sobrino, sino más bien con su psicólogo o realmente como habían dicho… un amigo…— y tan real como la vida misma. Mientras él paga por sexo, ¿sabes hace cuanto no tengo un orgasmo? —Sergio negó. La conversación tomaba tintes extraños, quizá por el alcohol que Carmen no paraba de tragar y le hacía soltar su lengua más de lo que le gustaría. Aunque, ¿Sergio quería saber cuántas veces su tía se había corrido? Su subconsciente le dijo que… sí— ni yo lo recuerdo. Tampoco el sexo nunca fue ...
... satisfactorio del todo, no es un dios en la cama, ni detallista, vamos ni nada, ¡Qué mierda, una puta joya! —pasó su mano limpiándose las lágrimas. Aspiró bien hondo el aire caliente que corría por el jardín y añadió— lo siento cariño, eso no viene al caso. Pero es frustrante y ¡Vaya! Esta copa se ha acabado y creo que me ha agitado el cerebro. ¡Dios! Qué bien y que mal me siento. Carmen se levantó y se quedó mirando al infinito. Se colocó las gafas en la cabeza sujetando su pelo rubio, dejando su rostro libre, sin ocultar como las lágrimas fluían por él. El sobrino se levantó sin dudar, su tía no se merecía estar así, nadie lo merecía. Se sintió algo identificado, su relación parecía que había sido igual de mierda, una pérdida de tiempo según las palabras que la mujer había usado. Lentamente, por su espalda, se acercó a ella y pasando sus brazos alrededor de esta la abrazó con fuerza. Carmen dejó caer la cabeza hacia atrás, donde el hombro del joven la esperaba y lloró con ganas mirando al cielo. —No te preocupes, todo acabará solucionándose y seguramente cuando te note distante se dará cuenta y cambiará. —Por un lado no quiero que vuelva, y por otro, quiero que todo sea como antes, aunque el amor se haya terminado —aún abrazados sostuvo una de las manos que su sobrino anudo en su vientre. —Ha sido tu compañero de viaje tantos años... —Sí, pero estos últimos… no sé, 10 años, ha sido una rutina continua. La distancia entre nosotros es terrible. Cariño, hasta contigo en 2 ...